Después de que su visita a México se pospusiera en varias ocasiones, finalmente el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, desarrollará una agenda de trabajo intensa en México, donde contempla pernoctar dos noches en nuestro país, del martes 2 y miércoles 3 de septiembre; el miércoles por la mañana, se reunirá en Palacio Nacional con la Presidenta Claudia Sheinbaum e integrantes del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México.
Ahí mismo, se suscribirá un acuerdo en materia de seguridad y de asuntos migratorios, entre ambos países.
Posteriormente, sostendrá diversas reuniones con otros integrantes del Gabinete Federal. La mañana del jueves 4 de septiembre partirá rumbo a Ecuador.
EU es un actor fundamental en la geopolítica del mundo, que interactúa con actores y factores complejos y diversos antagonismos regionales, con la intención de imponer su modelo hegemónico.
En contexto, en esta visita el secretario Rubio desearía obtener, en negociaciones bajo la mesa, que México disminuya su respaldo al comercio con China, que evite la solidaridad con la economía cubana y que precise su posición frente a Venezuela y al gobierno de Maduro, igualmente, persiste la necesaria búsqueda de una posible intervención militar en contra de los cárteles y el deslinde gubernamental contra estas organizaciones narcoterroristas, y los posibles vínculos de políticos con sus actividades delictivas, como el huachicol y el tráfico de drogas.
La visita ocurre en un ambiente de tensión mundial, puesto que EU ha hundido un buque venezolano, que supuestamente trasladaba droga, que se dirigía hacia EU. También, en paralelo a un encuentro entre China, Rusia y Corea del Norte, del que el presidente Trump, señala que conspiran contra EU. De igual manera, en el ámbito nacional, persiste el fantasma sobre los corrillos gubernamentales, de la denominada lista Rubio, que podría conducir a una posible solicitud de entrega de algún personaje vinculado a la narcodelincuencia.
Asimismo, ocurre esta visita de Estado, después del I Informe de gobierno de la presidenta Sheinbaum, y de la instalación del Congreso de la Unión y la nueva Corte de Justicia de la Nación. También se da en el marco de una reunión del Gabinete de Seguridad Pública, con la presencia de los gobernadores. Así, coincidentemente con la visita del Secretario Rubio, está la República reunida en la Ciudad de México.
Tanto los representantes de los tres poderes de la Unión y los gobernadores del país, realizan actividades en la capital mexicana y coinciden con la presencia del enviado del gobierno estadounidense.
Desde luego, el acuerdo de Seguridad es el atractivo central de esta visita. Estarán presentes los asuntos registrados ya, sobre todo los que tienen que ver con la participación conjunta y el intercambio de información e inteligencia, para combatir a los cárteles narcoterroristas; controlar y disminuir la migración irregular y su paso por la frontera norte, estarán en la orden del día.
En las reuniones interpersonales, con algunos miembros de la clase política y la élite económica mexicanas, el secretario Rubio podrá afinar algunos aspectos sobre la percepción que el gobierno de EU mantiene, en torno a la delincuencia organizada, el ambiente de gobernabilidad y la estabilidad social. Desde luego, las reuniones con el embajador Johnson serán un termómetro para acordar futuras tareas conjuntas entre EU y México.
El gobierno mexicano, después de compartir la información sobre los avances en materia de incidencia delictiva, combate a la narcodelincuencia, clausura de laboratorios clandestinos de elaboración de drogas y de apoyo a las agencias de inteligencia y seguridad de EU, sobre todo en las fronteras, podrá solicitar el respaldo, aliado con Canadá, para apoyar el T-MEC, disminuir los aranceles y, que se realice pronto una reunión entre la presidenta Sheinbaum y el presidente Trump, que envíe un mensaje de buena vecindad y que caminan juntos en la atención de problemas comunes.
De ser así, el comunicado de la visita del secretario Rubio, podrá expresar lo exitoso que han sido los encuentros realizados.
Es de esperar reuniones de trabajo respetuosas, firmes en las posiciones y, con futuros acuerdos para mejorar la relación entre ambos países. Así se valorarán, en las próximas horas los tonos coloridos que dibujan las relaciones entre México y EU.
Desde luego, es deseable que este encuentro, entre la presidenta Sheinbaum y el secretario Rubio, conduzca por mejor camino los asuntos del desarrollo y seguridad de la nación.



