El inestable tablero geopolítico

VIZARRETEA-CONSTELACION-POLITICA-SEGUNDO-DEBATE
Foto: La Otra Opinión

El gobierno del presidente Trump ha realizado muchos movimientos políticos que tienen repercusión en el mundo y algunos de ellos impactan México.

El fin de semana pasado, se realizó la reunión entre los presidentes Trump y Putin de Rusia, en Alaska, con el fin de atender la guerra en Ucrania y, la posterior e inmediata reunión en Washington, con el presidente Zelensky, acompañado de varios líderes europeos como Meloni de Italia, Macron de Francia, Merz de Alemania, Starmer de Reino Unido, Stubb de Finlandia, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea y Mark Rutte, Secretario General de la OTAN.

Los europeos se presentaron en bloque con Zelensky; escépticos sobre un posible respaldo militar de EU a Ucrania y Europa, y también, en caso de que Rusia rompiera el alto al fuego en Ucrania; estos líderes asumen que el futuro europeo está en juego.

Han considerado que en la reunión realizada en Alaska, el presidente Putin convenció al presidente Trump de que en la guerra de Rusia contra Ucrania, la paz se alcanzará mediante la entrega de territorios ucranianos a Rusia.

Debido a que, en un mensaje vía redes sociales, el presidente Trump afirmó que Zelensky podría terminar con el conflicto armado muy pronto, siempre y cuando acepte que Crimea no volverá a Ucrania y que Kiev no puede ser parte de la OTAN.

La segunda entrega mexicana a EU

Desde luego, esta posición de EU reconoce el triunfo de Rusia y afecta a Ucrania. Además, aparte de no ser aceptado por Ucrania, la posición europea sostiene dos principios: 1) Crimea y los territorios ocupados no pueden ser reconocidos como anexados por Rusia, dado que no apoyan la idea de que las fronteras puedan ser modificadas por la fuerza. Y, 2) No hay certidumbre de que las líneas de batalla estarían limitadas, sin que haya garantías de seguridad efectivas. De hecho observan una voracidad territorial rusa, que coloca en una posición frágil a Europa.

De esta manera, Rusia sería la gran beneficiaria de las negociaciones en Alaska, Ucrania perdería los territorios ocupados, y no se incorporaría a la OTAN, abriendo la posibilidad de mayor pérdida de territorio y, desde luego, la amenaza directa contra Europa.
China estaría aceptando estos términos. Y América volvería a los dominios de EU, como lo constatan las operaciones militares navales en dirección a Venezuela.

México entraría en la esfera de control de EU, fortaleciendo las operaciones en contra de narcoterroristas, atacándose la migración irregular, dentro y fuera de sus fronteras y, empleando los aranceles como el ariete en contra de las economías latinoamericanas, propiciando así mayor crisis económica e inestabilidad social, la espada anticorrupción que Trump ha levantado, afecta la gobernabilidad política de diversos países latinoamericanos, México, Brasil, Chile, Argentina, Bolivia y Panamá entre muchos otros.

Acuerdo de seguridad México-EU

De igual manera, el conflicto en la franja de Gaza contra Hamas, no logra mantener el alto al fuego, la región se encuentra tensa, inestable y explosiva; asimismo se vislumbra una presión mayor de China sobre Taiwán y algunos otros conflictos regionales como los de Pakistán-India o entre los grupos locales en gran parte de África. Las organizaciones multilaterales mundiales han perdido credibilidad y fuerza ante los distintos antagonismos regionales.

Es así como el tablero geopolítico mundial está en un gran movimiento que afecta su estabilidad, que no logra mantener la certidumbre y la solidez de políticas de crecimiento, desarrollo y seguridad.

México se refugia en la doctrina Estrada para observar el tablero geopolítico, en tanto se desea que EU acepte como ofrenda 26 capos y posponga la solicitud de narcopolíticos.
Así las cosas de México y el mundo.