La opinión pública nacional e internacional ha sido impactada por los datos que se han generado en Tabasco, a raíz del hecho en que un mando policíaco dirigía al grupo criminal que afectaba a la sociedad que debía proteger. Logrando construir una red de complicidades que trasciende la entidad y la vincula a personajes gubernamentales con presencia nacional.
Sin duda la situación del ex secretario de seguridad pública de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, recluido en el Penal del Altiplano, después de ser expulsado de Paraguay y trasladado a México en un vuelo extrañamente prolongado; quien ha sido vinculado a proceso por el juez de Villahermosa, por los delitos de asociación delictuosa, secuestro agravado y extorsión agravada. Una situación en donde, Bermúdez, que ocupó el mando de seguridad institucional y que dirigía en paralelo, al grupo criminal La Barredora, asociada al CJNG, dio una dimensión ampliada de complicidad, más allá del gobierno de Tabasco, y asociado con la delincuencia organizada, realizando tráficos de combustible, ganado, personas y lavado de dinero.
Asimismo vincula a personajes políticos relevantes, de los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y del actual senador y exgobernador tabasqueño, Adán Augusto López, con una red ampliada que se investiga por instancias de seguridad y judiciales y que sin duda los analistas habrán de observar cuidadosamente.
Este caso tiene múltiples líneas de impacto político, económico, social, judicial y militar, con personajes cercanos a los tres niveles de gobierno y a los tres poderes.
Muestra un modus operandi con antecedentes detallados en informes de inteligencia militar previos y de reportajes en medios de comunicación y difusión en redes sociales, cabe recordar que fue un mando militar quien a principios de este año, dio a conocer el hecho de que Bermúdez Requena estaría bajo la lupa de una investigación por diversos delitos, por los que fue finalmente recluido.
Este caso conlleva la valoración de la ruta que tomará el gobierno de la presidenta Sheinbaum, colocando, a su vez en un juicio fundamental, la aplicación de la ley y de la justicia. En un contexto complejo en donde el acicate y la presión del gobierno de EU, tiene a México en la mira.
Colocan en una ponderación, los antecedentes y consecuencias que este caso tiene en su relacionalidad con la corrupción, el crimen, la delincuencia, la violencia, la complicidad, el abuso y la impunidad, que se muestran en gran medida, en cada uno de los delitos cometidos por este servidor público estatal.
Este caso, al igual que el tema del huachicol demanda una investigación multidimensional e integral, en donde cada elemento analizado sea explicado y enlazado en el todo, considerando el estado mexicano en su conjunto; con una narrativa sencilla, clara y precisa, que explique a la sociedad, en tiempo y espacio, la forma y contenido en que se va tejiendo cada actividad del caso Bermúdez como el del huachicol, cómo se gesta e instrumenta cada acción, quién es el actor intelectual y el operador de cada actividad.
El interés nacional lo demanda y presiona para que la responsabilidad correspondiente a cada actor de esta trama sea llevada a la justicia; ocultar o evitar la aplicación de la ley, minaría la confianza hacia las autoridades y afectaría la gobernabilidad, las que están en la balanza nacional e internacional.



