LOZOYA: EMBARRADERO HOME OFFICE

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Gracias al trato VIP que el ex director general de Pemex, Emilio Lozoya Austin, ha recibido de la autodenominada “Cuarta Transformación”, podrá dedicarse a embarrar de lodo a cuanto personaje se le ocurra desde la comodidad de su casa.

El pasado 29 de julio, Lozoya fue vinculado a proceso penal por los delitos de asociación delictuosa, cohecho y uso de recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero), relacionados con supuestos beneficios económicos recibidos de la empresa brasileña Odebrecht.

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Extrañamente, la Fiscalía General de la República no solicitó la medida cautelar de prisión preventiva para Lozoya, a pesar de que quedó demostrado que éste cuenta con la capacidad económica y logística para huir del país y evadir la justicia, como hizo  ya una vez.

La FGR, autónoma en teoría, pretende  que desde su casa, Lozoya se convierta en testigo colaborador y que aporte elementos que ayuden a detener y llevar a juicio a otros involucrados en los delitos que se le imputan.

El presidente Andrés Manuel López Obrador le dio en los hechos esa calidad de testigo colaborador, al decir el pasado 20 de julio: “vale la pena todo lo que va a decir; es de mucha utilidad pública porque ayuda a purificar la vida pública”.

El pacto entre Lozoya y la 4-T ya empezó a surtir efectos, con el escrito que éste entregó a la FGR antes de ser extraditado y en el cual involucra en actividades ilícitas al ex presidente Enrique Peña Nieto, a Luis Videgaray, al ex candidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya, y a varios legisladores panistas.

Pero hasta el momento el efecto es solo mediático, pues al no tratarse de una declaración ministerial o judicial formal, carecen de toda validez jurídica las imputaciones contra los personajes citados.

Para que la FGR actuara en contra de ellos, Loyoza tendría que declarar ante el Ministerio Público lo que relata en su escrito informal y además aportar elementos que sustenten sus señalamientos.

No sabemos si el ex presidente Peña Nieto y los demás señalados por Lozoya incurrieron en algún delito o no. Eso lo deberán determinar las autoridades, pero no lo podrán hacer a partir de un simple escrito informal que fue filtrado a los medios como quien pretende construir la verdad histórica del caso Lozoya.

El ex director de Pemex pretende que la FGR aplique a su favor una figura contenida en el artículo 21 de la Constitución y en el 256 del Código Nacional de Procedimientos Penales: el criterio de oportunidad, el cual le permitiría quedar libre de todo cargo.

Pero una de las condiciones establecidas en el Código Nacional de Procedimientos Penales es que el imputado “aporte información esencial y eficaz para la persecución de un delito más grave del que se le imputa, y se comprometa a comparecer en juicio”.

¿Aportará Lozoya información que acredite que los personajes a quienes ya ha señalado cometieron delitos más graves que los que se le imputan a él y lo sostendrá ante los jueces?

Pensamos que no. Creemos que desde su casa ampliará su catálogo de personajes embarrados por la presunta comisión de delitos sin aportar pruebas suficientes, lo que le alcanzará a la FGR y a la 4-7 para estigmatizar a los señalados, para congelar algunas cuentas y para hacer un gran ruido mediático.

OFF THE RECORD

**Jenaro Villamil: a tragar sapos

Durante años, Jenaro Villamil se dedicó a criticar sistemáticamente a las dos principales televisoras del país.

En sus escritos, con pocos datos y algo de obsesión, Villamil acusaba a Televisa y TV Azteca –y a sus propietarios— de todos los pecados del mundo.

Ahora, como servidor público, tendrá que coordinarse con estas y otras televisoras para la producción y transmisión de las clases en línea para primaria y secundaria.

Sí, Jenaro Villamil, ahora codo a codo con las televisoras.

**La pelota de El Marro

El gobierno federal decidió enviar al gobernador de Guanajuato, Diego Sihue, una pelota caliente llamada El Marro.

En lugar de encerrar a José Antonio Yépez Ortiz en un penal de máxima seguridad, lo enviaron a una cárcel estatal para que comparezca por el delito de secuestro, que es del orden común.

El plan lleva maña. Si la Fiscalía de Guanajuato comete algún error, El Marro podría quedar libre.

Claro que al salir sería detenido nuevamente para que responda por delitos federales. Pero la quemada que se llevaría el gobernador de Guanajuato nadie se la quitaría.

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