Le niegan atención médica por ser indígena mazahua

Ahora se debate entre la vida y la muerte desde su casa, porque ningún hospital público, tuvo un lugar para él

Foto: Paola Gamboa | El Heraldo de Juárez
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En la comunidad de San Miguel Agua Bendita, del norte del Estado de México, con una población de 2 mil 500 habitantes, la mayoría, indígenas mazahuas, carecen de servicios públicos así como atención médica.

El sitio más cercano para encontrar instituciones de salud públicas con médicos especialistas e instalaciones con quirófanos y áreas de terapia intensiva está dos horas de San Miguel Agua Bendita. Los pacientes deben viajar hasta Toluca, la capital del Estado de México.

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Fidel, indígena mazahua, se desmayó y se convulsionó el domingo pasado, pero cuando sus familiares buscaron atención médica en la comunidad, los médicos les dijeron que no podían hacer algo por él, pues necesitaba que lo atendiera un neurólogo, y si requería una operación, un quirófano en donde poder hacerlo, algo que simplemente no hay en la comunidad.

Cabe mencionar, que de acuerdo con la Academia Nacional de Medicina en México, en Reino Unido, tienen 201 médicos por cien mil habitantes, nada comparado como el Estado de México, que es la séptima entidad del país con mayor déficit de especialistas, siendo así que hay 69 por cada cien mil habitantes.

Debido a las carencias médicas en su comunidad, trasladaron a Fidel, a los hospitales públicos de Toluca, pero ninguno lo quiso recibir, alegando la falta de espacio y saturación de pacientes con covid-19.

Entonces, la familia al encontrarse con las puertas cerradas de los hospitales públicos, acudieron a un hospital privado en Toluca, donde le advirtieron, que necesitaba una cirugía de emergencia debido al edema cerebral que le había provocado la caída al desmayarse, por la que debían pagar 80 mil pesos, dinero con el que no contaban.

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Desesperados, intentando salvar la vida de Fidel, su familia decidió probar suerte en la Ciudad de México. Lo trasladaron en ambulancia al Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, pero también les dijeron que ya era demasiado tarde.

Historias como estas se repiten día con día, ventilando la deplorable situación de las instancias de salud, mismas que también carecen de presupuesto público por parte del gobierno.

Fidel, padre de cinco menores de edad, se debate entre la vida y la muerte desde su casa, porque ningún hospital público, tuvo un lugar para él.

Con información de Excélsior