¡ESTAMOS HASTA LA MADRE! 50 EJEMPLOS

La verdad oficial de Obrador - Itinerario Político de Ricardo Alemán

Todos conocen el mensaje del viejo refranero popular: “Para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo…”.

Significa, como saben, que el mejor crítico es aquel que está más cerca de quienes hacen la crítica.

Por eso, resulta revelador que Elena Poniatowska –otrora aplaudidora de AMLO–, se haya sumado a quienes cuestionan las ilegales “mañaneras” del presidente Obrador.

Pero existe otra vertiente del viejo refrán popular –igual de cáustico–, que también se aplica a la perfección, en el caso que nos ocupa.

Dice así: “¡De que la perra es brava, hasta a los de casa muerde!”.

Y viene a cuento porque, poco a poco, algunos de los más rabiosos fanáticos de AMLO –como la escritora Poniatowska y la siempre aplaudidora a sueldo, Carmen Aristegui–, hoy muestran signos de arrepentimiento y, de manera impensable, cuestionan no sólo las mañaneras de López sino su pulsión autoritaria, contraria a la transparencia.

En el primer caso, como saben, la escritora Poniatowska le exigió al presidente Obrador “detener las conferencias matutinas”, con el argumento de que existe “un hartazgo nacional”.

Así lo dijo la escritora: “Yo le diría: ¡señor presidente ya párele con las mañaneras…! Acaso no se da cuenta que hay un hartazgo nacional”.

En entrevista, con el periodista Edmundo Cázares –difundida el lunes 18 de enero–, “Elenita” se dijo “plenamente convencida” de que las mañaneras “son un exceso del presidente; un abuso del poder presidencial y es un exceso”.

Luego explicó: “Esas conferencias se han convertido en una comedia de equivocaciones desde Palacio Nacional, además de que en nada favorecen, ni al presidente ni al país”.

Como era de esperar, a la crítica que hizo “Elenita” por los abusos presidenciales, le siguió una feroz persecución en redes; un linchamiento orquestado contra la escritora, desde Palacio.

Lo cierto, sin embargo, es que más allá de la campaña lanzada en su contra, le asiste la razón a la señora Poniatowska.

¿Por qué?

Porque, en efecto, “existe un hartazgo nacional”, catalizado por los errores y los horrores presidenciales y que parece no importarle a nadie y menos al presidente Obrador.

Y si lo dudan, aquí 50 ejemplos de que los mexicanos, todos, estamos hasta la madre de López Obrador.

1.- Estamos hasta la madre de las más de 200 mañaneras mentirosas.

2.- Hasta la madre de las 50 mil mentiras, en sólo 25 meses de gobierno.

3.- Hasta la madre de 100 mil mexicanos muertos por hechos violentos.

4.- Hasta la madre de 140 mil muertes por Covid-19.

5.- De casi 500 mil muertos extraoficiales por la pandemia.

6.- De que pierdan la vida más mexicanos en su casa que en hospitales.

7.- De que AMLO diga que se contuvo la pandemia, cuando somos el país con más muertos y más contagios.

8.- Hasta la madre del engaño de las vacunas; no hay vacunas porque no las compró el gobierno criminal.

9.- Hasta la madre de ser el país con la más alta letalidad de Covid-19.

10.- Hasta la madre del crimen de Estado, producto de una política sanitaria equivocada.

11.- Estamos hasta la madre de que el presidente defienda lo indefendible; a López Gatell y a sus mafias del poder.

12.- De que prometan camas de hospital y no hay camas suficientes.

13.- Hasta la madre de manipular los semáforos sanitarios.

14.- Hasta la madre del manoseo electoral de las vacunas.

15.- Hasta la madre del engaño y el abandono a médicos y enfermeras, mientras se vacuna a Servidores de la Nación.

16.- Hasta la madre de prohibir a particulares la compra de vacunas.

17.- Hasta la madre de que la prioridad de AMLO no sean la salud de los ciudadanos, sino los votos.

18.- Hasta la madre de que a nadie, en el Congreso, en la Corte y en el Ejecutivo, le importe a nadie la vida de los mexicanos.  

19.- Hasta la madre de ocultar información elemental sobre la compra de las vacunas.

20.- Hasta la madre del engaño que significó el estallido de Tlahuelilpan, en donde a dos años, no existe un solo culpable.

21.- Hasta la madre de la ola interminable de feminicidios.

22.- Hasta la madre de secuestros.

23.- Hasta la madre de periodistas asesinados.

24.- Hasta la madre de personas desaparecidas.

25.- Hasta la madre de la impunidad de las bandas criminales.

26.- Hasta la madre de periodistas asesinados.

27.- Del pacto entre grupos mafiosos y el gobierno de AMLO.

28.- Hasta la madre de la impunidad de los parientes de AMLO; todos metidos en moches, cuotas y cuates.

29.- Hasta la madre de la corrupción del Estado; prohijada desde Palacio.

30.- Hasta la madre de los parientes incómodos del presidente.

32.- Hasta la madre del manoseo electoral desde Palacio.

33.- Hasta la madre de la caída del sistema eléctrico.

34.- Hasta la madre de la caída del Metro.

35.- Hasta la madre del fallido aeropuerto Santa Lucía.

36.- Hasta la madre de la fallida Refinería Dos Bocas.

37.- Hasta la madre de que políticos y candidatos de Morena a puestos de elección popular sean los más ineptos.

38.- Hasta la madre de que la escoria de la política se convierta en servidores públicos de Morena.

39.- Hasta la madre de gobernadores como Cuauhtémoc Blanco, Cuitláhuac García; verdaderos inútiles.

40.-Hasta la madre de políticas públicas que estimulan el desempleo.

41.- Estamos hasta la madre de la persecución difamatoria y calumniosa de las redes a favor de AMLO.

42-. Estamos hasta la madre de la quiebra de empresas.

43.- Del desempleo galopante.

44.- De la pérdida de empleos competitivos.

45.- Hasta la madre del crecimiento negativo del PIB.

46.- Hasta la madre del crecimiento del número de pobres y pobres extremos.

47.- Hasta la madre de la falta de licitación en más del 80 por ciento de las obras y contratos del sector público.

48.- Hasta la madre de la corrupción en el primer círculo presidencial.

49.- Hasta la madre de la ineficacia de los gobiernos de Morena.

50.- Y estamos hasta la madre del mal gobierno de López Obrador.

El problema, sin embargo, es si nos quedaremos solo con el enojo por el el gobierno fallido de AMLO, o si haremos algo para echar del poder a ese mal gobierno.

Al tiempo.