Comúnmente se dice que la mazorca se desgrana; cuando se rompe la forma en que se articula el orden en que están los granos, con uno que caiga se rompe la alineación y todos los demás se desprenden con mayor facilidad.
Aplicada la metáfora a fenómenos políticos, como la crisis que se ventila públicamente en el partido en el poder o en la clase política; se observa que hay rupturas de acuerdos logrados por corrupción e impunidad, son los extremos del olote que une los granos de la mazorca, que fortalece el producto de toda la milpa.
En las dificultades del poder político, no hay certeza si ha sido una decisión de la presidenta, para quitarse lastre del pasado, que disminuye su poder, o bien una petición casi impuesta del gobierno Trump, para quitar esos granos de mazorca que están podridos y no quieren consumir estos productos del sureste en el norte.
Lo que hoy se difunde y ventila públicamente es que la denominada paz narca encontró una gran oportunidad de crecer bajo el imperio cómplice de gobiernos, que le dieron apoyo e impulso a la delincuencia, haciéndose omisos o mirando hacia otro lado, o simplemente ignorando las demandas de seguridad de la sociedad. Así creció el portafolio criminal, tráfico de drogas, extorsiones, violencia, secuestros, desapariciones y homicidios, robos a la sociedad y a las arcas públicas.
Esta paz narca encontró en la idea abrazos si, balazos no, la oportunidad de controlar y aumentar las plazas en todo el territorio, generando diversos negocios bajo el cobijo del poder político con recursos públicos.
Por ello, las listas de nombres de narcopolíticos horrorizan a la clase política y hacen que los creyentes muestren indiferencia ante el dolor ajeno, ante el botón y el saqueo a las arcas públicas, con obras disfrazadas, licitaciones y contratos directos sin la mayor pena o rubor. Más allá del morbo político, las listas provenientes del norte escandalizan las relaciones de poder.
El público observa y se pregunta, cuándo caerán estos granos de a libra, quiénes serán los primeros, los más cercanos a la mazorca o los más alejados, pero parte de la milpa de mazorcas del sureste.
El caso de Hernán Bermúdez Requena, ex secretario de seguridad del exgobernador Adán Augusto López en Tabasco, cercano al expresidente López Obrador, también tabasqueño, es un grano de muestra en donde la mazorca se pudrió, pero que aún se cuida, arropa, protege y desvía la atención, para que no se desgrane la línea de la clase política en el poder.
Hay demasiados granos de la mazorca que pueden poner en riesgo la vigencia o el desgrane de la mazorca en la milpa del poder político, sean diputados, gobernadores, senadores o miembros del gabinete o dirigentes del partido en el poder. Una situación de impacto local, nacional e internacional en temas de seguridades pública y nacional.
Esa es la cuestión de las listas, de quienes están vinculados con la delincuencia organizada, de quienes han perdido sus visas hacia EU y claro, de los señalamientos mediáticos y de los miembros de los cárteles detenidos en EU.
Así es como la milpa está dando mazorcas para comer, con deliciosos granos que cocinan el pozol y el pozole del sureste y el sur mexicanos.



