¡EL DESPERTAR SOCIAL Y DOBLE “PALO” A LÓPEZ!

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Resultó por partida doble el “palo” que le recetaron a López Obrador los opositores, en particular, pero los ciudadanos, en general.

Y es que con horas de diferencia, el INE le puso un alto a la grosera propaganda presidencial disfrazada de créditos a pequeñas empresas; ayudas que no sólo llevaban el nombre sino la firma del presidente Obrador.

Mientras tanto, por su lado, diputados y senadores de oposición tiraron toda posibilidad –momentánea–, de aprobar un periodo extraordinario de sesiones del Congreso, lo que avalaría el uso y abuso inconstitucional del presupuesto, por parte del presidente.

En los dos casos se trató de acciones legales que, por el momento, pararon las pulsiones dictatoriales del gobierno de Obrador pero que, en los hechos, no han terminado.

¿Por qué?

Porque el peligro de que el presiente se convierta en rey –de manera literal–, no ha terminado; porque Obrador no parará en su pulsión autoritaria y nada democrática y porque, tarde o temprano, regresara a buscar el control total del presupuesto, con fines político-electorales.

Lo importante, por el momento, es que en la esgrima que terminó con el “doble palo” asestado al autoritario presidente Obrador, el motor que empujó la reacción institucional, que estuvo detrás de la sanción del INE y del rechazo de los legisladores de oposición, fue la sociedad.

En efecto, resultó revelador que, en medio de la pandemia, cuando la sociedad parecía desmovilizada a causa del miedo al Covid-19 y a sus miles de infectados y muertos, muchos millones de ciudadanos reaccionaron desde esa ventana que son las redes sociales, para repudiar los abusos del poder, del presidente Obrador y de su partido.

Y es que, precisamente ese fue el mayor de los errores del gobierno federal y del presidente AMLO; creer que, a causa de la mortal pandemia, los ciudadanos no serían capaces de reaccionar, de movilizarse y de protestar con todos sus anticuerpos. 

Grave el error del presidente y de su partido, ya que al minimizar la respuesta social ante dos violaciones flagrantes a la Constitución y sus leyes –como abusar de la propaganda oficial y pretender apoderarse del presupuesto federal–, en realidad lo que consiguieron fue acrecentar el enojo social.

Lo que no entendieron en el gobierno de Obrador es que una sociedad enojada por la violación a la Carta Magna, engañada sobre los escandalosos niveles de violencia, ofendida por la destrucción del sistema de salud –que pone en peligro a millones de personas–, y asustada por una pandemia como la del Covid-19, está más sensible que nunca y es capaz de reaccionar con mayor fuerza.

Y esa fuerza alertó al INE, sacó de la modorra a los legisladores opositores de todos los partidos y, al final, propició el doble “palo” que sociedad y partidos le endilgó al gobierno de AMLO.

Pero si bien el asunto no ha terminado –porque el sátrapa Obrador regresará por todo–, lo cierto es que cada día son más las razones para despertar los anticuerpos sociales de una ciudadanía agraviada por la inseguridad, el desempleo y por la carencia de salud y bienestar.

Y es que los agravios contra la sociedad mexicana se suman día a día y se cargan, de manera inexorable, a la cuenta negativa del gobierno de López Obrador y a sus legisladores y al partido Morena.

¿Por qué?

Porque siguen apareciendo abusos del nuevo gobierno, excesos, transas, raterías y los ya intolerables engaños.

Y los más recientes fueron la revelación de que uno de los hijos del pillo, Manuel Bartlett, habría abusado en la venta, al IMSS, de respiradores mecánicos para enfermos de Covid-19.

El escándalo fue mayúsculo cuando se pudo probar que el sobreprecio del equipo médico era mayor al cien por ciento. Lugo del escándalo, el gobierno de AMLO trató de tapar la ratería, pero, como siempre, no pudo ocultar la transa.

Por otro lado, cada día resulta más difícil ocultar las mentiras y engaños sobre el rebase de la pandemia a las capacidades oficiales. El más reciente escándalo se produjo en el hospital público –a cargo del municipio de Ecatepec–, Las Américas, en donde fueron descubiertos decenas de cadáveres de pacientes de Covid-19 que eran escondidos.

Es decir, la pandemia ya rebasó por todos los frentes al gobierno federal, a no pocos gobiernos estatales y a los municipios.

Lo saludable, en medio de la tragedia, es que también la sociedad rebasó a un gobierno ineficaz y a los indolentes partidos opositores.

Y cuando una sociedad despierta, suelen caer los malos gobiernos.

Al tiempo.