Como seguramente está en la memoria de muchos mexicanos, la candidata ganadora de la elección del 2024, Claudia Sheinbaum, protestó como presidenta de México, el 1 de octubre de ese 2024.
Es decir, que el 1 de octubre del 2026, la presidenta habrá cumplido dos años de gestión y arrancará el tercer año al frente del más importante cargo de elección popular en México.
Lo simpático del tema es que, a pesar de que aún no termina el segundo año de la gestión de “la señora presidenta” y ya está entre nosotros la guerra por la sucesión presidencial del 2030.
Pero lo que resulta aún peor, es que desde Palacio se alimenta el fuego de una batalla que podría resultar épica; la disputa por alcanzar la presidencia en México, en un escenario en donde el populismo dictatorial hará hasta lo impensable por aferrarse al poder.
¿Y por qué desde Palacio se alimenta la hoguera de la sucesión presidencial?
Porque sin duda que algo saben en Palacio, al extremo de que la propia Claudia Sheinbaum ya salió al paso para tratar de poner diques a los potenciales aspirantes presidenciales para el 2030.
¿Y cuáles son esos obstáculos a los aspirantes presidenciales?
Está claro que no es casualidad, la iniciativa de reforma constitucional promovida desde Palacio, para impedir que ciudadanos mexicanos con doble nacionalidad puedan aspirar, tanto a la candidatura presidencial del 2030, como a ser gobernadores de alguna de las entidades en juego, en el 2027.
Y ahora sólo falta saber es quiénes son los destinatarios de tal iniciativa que, sin duda, violenta derechos básicos de todo mexicano, tenga o no una doble nacionalidad.
Por lo pronto ya alzó la mano el empresario y ex gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien ha ocupado todos los cargos de elección popular, menos el de presidente.
Sí, Cabeza de Vaca es uno de los empresarios que incursionó en la política en 1988, luego del fraude escandaloso que llevó a Los Pinos a Carlos Salinas de Gortari. El tamaulipeco ha sido alcalde de Reynosa, Tamaulipas; diputado local al congreso de esa entidad, diputado federal y senador de la República.
¿Y que creen? Sí, hoy Cabeza de Vaca es uno de los más aventajados presidenciables opositores, para la contienda del 2030.
Pero hay más; resulta que Francisco Javier García Cabeza de Vaca, nació en McAllen, Texas, en 1967, por lo que es el destinatario de la reforma constitucional promovida desde Palacio, por la propia presidenta.
Lo interesante del asunto es que, a pesar de que el hoy exgobernador tamaulipeco ha sido perseguido desde los primeros años del gobierno de López Obrador, nunca se “dobló” y, peor aún, fue el único mandatario estatal que, de frente y sin tapujos, le dijo a AMLO que –palabras más, palabras menos–, su gobierno solapaba a las bandas criminales.
Así lo dijo el entonces gobernador Cabeza de Vaca: “Aquí en Tamaulipas, presidente, nos jugamos todos los días la vida. Pero eso a los adversarios les tiene sin cuidado y andan muy campantes en la Ciudad de México conspirando (para) debilitar a un gobierno. Quieren sacar raja política porque ven venir las elecciones del año que entra (2021), pero son tan irresponsables que no entienden que aquí, ese tipo de politiquería cuesta vidas”. (FIN DE LA CITA)
Antes de ese evento, nunca se le había visto a Obrador un gesto de repudio tan marcado, como en esa ocasión. Por eso, ordenó una persecución judicial contra el gobernador Cabeza de Vaca, a quien nunca pudo llevar preso; una cacería igual a la persecución política contra Rosario Robles y que hoy tiene preso a Ernesto Ruffo Appel.
Pero esa misma venganza política la mantiene vigente la presidenta Sheinbaum. Sin embargo, Cabeza de Vaca confirmó que seguirá firme en su objetivo de ser presidente de México, a pesar de que lo quieren descalificar precisamente por el miedo que le tiene la dictadura de Morena.
Sí, Francisco Javier García Cabeza de Vaca hoy es el más aventajado candidato presidencial en México. Y por eso la campaña en su contra, tanto desde Palacio como de Palenque, para “desbarrancar” las ambiciones presidenciales de un panista que tiene todo para convertirse en presidente; sobre todo agallas para no darse por vencido.
Y sí, la iniciativa constitucional para prohibir la candidatura presidencial de un mexicano con doble nacionalidad tiene una clara dedicatoria.
Sin embargo, lo que no saben en Palacio, es que están abonando a la popularidad del candidato presidencial de apellido Cabeza de Vaca.
¿Lo dudan? Al tiempo.


