Para eliminar corrupción, Anaya propone lo que él y el Frente no han hecho

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Este 16 de abril, el candidato de “Por México al frente” Ricardo Anaya Cortés, presentó su propuesta de combate a la corrupción: cuatro ejes que en el papel suenan bien, pero en la práctica, no han sido seguidos ni por el propio Anaya ni por los legisladores, gobernadores correligionarios y aliados del Frente.

En uno de los puntos de su propuesta, Anaya se pronuncia por un nuevo sistema de fiscalización del dinero en la política. Sin embargo, es recurrente que el PRD en la Ciudad de México rebase el tope de gastos de campaña o desvíe recursos en las delegaciones que gobierna.

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Otra propuesta de Anaya es la creación de una plataforma que permita seguir el destino de los recursos públicos. Pero Anaya se benefició de la carencia de esa plataforma para construir su candidatura a través de la transa de “los moches”. Cabe recordar que el queretano sacó provecho del fondo a través del cual se asignaban recursos federales para municipios a través de los diputados –que cobraban un porcentaje por la gestión–.

Por último, Anaya pidió una reforma integral del artículo 102, constitucional en el cual se pide la autonomía de la Fiscalía General, así como la de la Fiscalía Anticorrupción. Pero el PAN y el PRD han hecho lo contrario en sus gobiernos estatales. Por ejemplo:

Miguel Ángel Yunes, impuso a Jorge Winckler -su abogado particular- como fiscal en Veracruz; Javier Corral, hizo lo mismo en Chihuahua al imponer a César Augusto Peniche como fiscal, y además, impuso amigos en el Tribunal Superior de Justicia de Chihuahua, donde la Suprema Corte le pidió restituir a los magistrados que no eran sus amigos.

Otro caso es el perredista Arturo Núñez en Tabasco al imponer a Fernando Valenzuela, amigo por más de 30 años del gobernador, o el caso de Rafael Moreno Valle que ademàs de imponer a su esposa como candidata a gobernadora en Puebla, puso a su amigo Vìctor Carrancá como fiscal general y éste impuso a lado de Moreno Valle a José Flota Ocampo -amigo de ambos- como fiscal anticorrupción.

La propuesta de Anaya en el papel suena fantástica, pero en los hechos hemos visto que tres puntos de los cuatro que dice impulsar, no los sigue al pie de la letra, algo que el electorado debe saber y en su momento exigir el cumplimiento cabal de esta propuesta.