LA PRÁCTICA DEL CUTTING EN ADOLESCENTES EN TIEMPOS DE PANDEMIA

El silencio de su habitación era su única compañía y cómplice, Estafa Maestraesas cuatro paredes le brindaban la intimidad que necesitaba en ese momento. Alicia, una chica de 14 años de edad que cursa el segundo grado de secundaria ahora en línea; se dirige al sitio que solo ella sabe y con movimientos casi ceremoniales, extrae de su escondite una pequeña caja de madera.

Esa cajita contiene lo único que en ese momento le puede servir para dejar de sentir eso que está sintiendo y que no aguanta sentir; una pequeña navaja que obtuvo de un sacapuntas y que utiliza para hacerse pequeñas cortadas en un brazo o en una pierna, heridas que tendrán el efecto de una anestesia de las emociones.

Ahora bien, ¿qué motiva a un adolescente —hombre o mujer—-, a recurrir a auto-lesionarse ?, ¿qué implicaciones tienen estas prácticas?

El adolescente necesita del grupo de amigos —sus iguales— para relacionarse, identificarse y con quien sentirse a gusto sin tener cerca el yugo de los padres. Igualmente necesita de su espacio para aislarse, de salir de casa, de ver a la novia, de hacer ejercicio pero son actividades que la pandemia le ha venido a restringir.

El encierro a causa de la pandemia puede potenciar un tipo de depresión que el adolescente podría venir albergando como consecuencia del desarrollo pero que al verse limitada la convivencia con los amigos, y con las alteraciones en su cotidianidad, esta depresión puede llegar a tomar tintes de gravedad.

Las limitaciones en la vida del adolescentes derivadas de la pandemia, pueden llegar a provocar o potenciar las conductas auto-destructivas en los adolescentes las cuales pueden hacerse presentes de dos formas: de una manera directa mediante los pensamientos suicidas —ideas sobre cómo podría ejecutar la propia muerte—, conductas suicidas —-conducir el auto o la motocicleta a toda velocidad entre muchas otras—, y suicidio consumado.

La forma indirecta de las conductas auto-destructivas no implican la intención de provocarse la muerte pero sin embargo, ponen en riesgo la vida de manera reiterada mediante comportamientos relacionados con las adicciones, trastornos alimenticios y prácticas sexuales de riesgo.

El acto de infringirse cortadas es un tipo de conducta auto-destructiva que en un principio, no tiene la intención de atentar contra la propia vida y las lesiones no son severas; el objetivo es el de “aliviar un dolor emocional insoportable”.

La población adolescente es un sector que ha resultado altamente afectada con la perdida de su cotidianidad que les arrebató la pandemia, además de tener pocas posibilidades debido al encierro, de tener sus momentos de aislamiento tan necesarios en esa edad.

Como nunca se hace indispensable que los padres se acerquen a sus hijos adolescentes, que puedan escuchar sus miedos y contener sus ansiedades.

Las causas por las que un adolescente que enfrenta conflictos emocionales recurre a auto-lesionarse mediante cortadas o “cutting”, se debe a que una parte vulnerable de su personalidad no logra tolerar el dolor emocional y entonces busca sustituirlo por el dolor físico.

El gran peligro de esta conducta autodestructiva es que si el menor no logra encarar y resolver los conflictos emocionales por los que atraviesa, esta conducta puede transformarse en un acto suicida, por lo que siempre es recomendable e indispensable el acudir por ayuda con un especialista.