LA AGRESIÓN EN LA ADOLESCENCIA. CASO MARIO

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“Eran las 6 de la mañana del domingo, la fiesta del día anterior se había prolongado. Mario, un chico de 14 años de edad, de algún lugar de la casa tomó varios cuchillos y tras gritar “estoy harto de intentar ser perfecto para mi mamá”, atacó a sus primos de 7, 10 y 13 años de edad, matando a dos de ellos y dejando herida a su prima y a una de sus tías para posteriormente encerrarse en el baño en donde intentó suicidarse pero a pesar de haberse infringido varias cortadas y una de ellas en el cuello, no lo logró”.

Dichos acontecimientos sucedidos en la Alcaldía Venustiano Carranza y que se dieron a conocer el domingo pasado, nos llevan a preguntarnos: ¿Qué motiva a un adolescente de 14 años a perpetrar una agresión de tal dimensión?

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La agresión

Diferentes autores (Kernberg, Klein, Winnicott) definen la agresión como una expresión del odio. Sin embargo; el odio junto con el amor; constituyen los sentimientos a partir de los cuales se conforma la vida psíquica del ser humano.

De acuerdo con estos autores, la agresión puede llegar a generarse a partir de la frustración, la envidia, el abuso y el miedo.

La frustración está en relación con la imposibilidad de satisfacer una necesidad. El llanto del bebé ante la demora para ser alimentado, es la primera manifestación de agresión que el ser humano presenta por frustración.

Es así que la frustración puede provocar agresión. Sin embargo; si esta no es excesiva, es también un estímulo necesario para la adaptación al medio ambiente y el desarrollo del sentido de realidad. Un buen ejemplo sigue siendo el del bebé que llora porque tiene hambre y va entendiendo que si es capaz de esperar un tiempo breve —tolerar la frustración—; mamá aparecerá para alimentarlo.

La agresión en la adolescencia normal

La adolescencia no puede considerarse como una etapa caracterizada por el equilibrio, sino como un periodo de inestabilidad, transformación y confusión que alcanza no solo a los adolescentes sino también a los padres.

Como parte de su desarrollo el adolescente enfrenta una serie de cambios tales como la transformación de su cuerpo, el cambio en la relación con los padres, el abandono de la identidad de niño y la búsqueda de una nueva identidad.

El adolescente recurre a la violencia y a la agresión para lograr separarse de los padres e ir logrando su independencia como parte de su desarrollo en donde la tolerancia a la frustración es un elemento importante.

La agresión patológica
Para Freud (el padre del psicoanálisis), la agresión proviene de un impulso original, subyacente en el ser humano. En la infancia, es la madre quien le enseña al bebé a conocer el mundo así como el significado de las cosas. Es ella que mediante su cuidado le enseña a sentir, tolerar y pensar las emociones —función continente—.

Cuando la función continua de la madre falla, el menor lejos de desarrollar la tolerancia a la frustración, desarrolla una deficiente capacidad para pensar y para procesar las emociones dando paso a la agresión patológica.

El abuso y el miedo también generan agresión patológica. Ejemplo de ello es cuando la persona ha sido expuesta a temprana edad a algún tipo de violencia, abuso físico, psicológico y sexual, de manera particular por alguno de los padres, siendo el incesto el tipo de abuso que más daño generan en la persona que los sufre.

En el caso de Mario, adolescente que agrede a sus primos y mata a dos, evidentemente se trata de un chico que ha desarrollo un tipo de agresión patológica cuyos orígenes determinarán los especialistas, pero sin duda, se trata de un chico atormentado y muy desesperado que al parecer no encontró quien lo contuviera.