EL PODER Y LA SALUD MENTAL

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Es ampliamente conocida la frase de que “el poder corrompe”, esta se deriva de la frase acuñada por el pensador católico Lord Acton, “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”, la cual hace referencia, con base en la historia, que las personas con poder con frecuencia abusan de él.

Gabriel Zaid  en su libro “ El Poder Corrompe”, establece que el poder (absoluto) empuja al crimen, la locura, la corrupción”.

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Diversos estudios basados en la neurociencias, han mostrado que las personas con poder actúan como si hubieran sufrido un trauma cerebral, mostrado impulsividad, pierden la capacidad para percibir los puntos de vista de los demás y por momentos alteran la percepción de la realidad.

Por su parte, el concepto de salud mental es difícil de definir. En 1948 la Organización Mundial de la Salud (OMS), adoptó la definición de salud como: “Salud, incluida la salud mental, es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad”

Sin embargo, el Dr Ramón de la Fuente declara que si se aplicara literalmente este criterio, sería difícil encontrar personas que fueran realmente sanas. La salud mental no sólo se ha definido en términos de la ausencia de rasgos patológicos, sino como el funcionamiento armónico de la personalidad, lo cual implica racionalidad y flexibilidad para adaptarse a los cambios de la vida y capacidad para establecer relaciones satisfactorias con los demás (De la Fuente R, 1997).

El diagnóstico de enfermedad o trastorno mental se hace con base en la alteración de alguna o algunas de las funciones mentales: la percepción, el juicio, el curso y el contenido del pensamiento, la emoción, la motivación, etcétera. 

Si la persona no presenta evidencia de trastorno en estas funciones y tampoco presenta trastornos de de personalidad y de la conducta debe pensarse que es mentalmente sana(De la Fuente R, 1997).

Por la actitud que ha tenido el presidente López Obrador ante crisis de la pandemia por el COVID-19, ha tomado mayor relevancia las especulaciones que se venían dando acerca de la salud mental del mandatario.

Desde el año 2000, Andres Manuel López Obrador buscó el poder mediante la candidatura a Jefe de Gobierno, la cual ganó el 2 de julio del mismo año. Posteriormente y desde 2006 buscó ser presidente de México, perdiendo las elecciones presidenciales en ese año frente al panista Felipe Calderón y posteriormente en 2012 resultó derrotado por el priista Enrique Peña Nieto.

Finalmente en 2018 alcanza el poder ganando las elecciones e iniciando su administración el 1 de diciembre de ese año.

Su mandato se ha caracterizado por actitudes de un pensamiento muy primario como el de pretender controlar el crimen organizado con “abrazos y no balazos”, o a la delincuencia diciéndole “fuchi caca” .

Igualmente el incumplimiento de la mayoría de sus promesas de campaña, mintiendo sobre el estado que en general guarda el país, polarizando a la población y la actitud que ha tenido frente la crisis por la pandemia del COVID-19 en donde muestra un divorcio con las medidas que establece la Organización Mundial de la Salud.

¿Será que el Presidente López Obrador esta presentando problemas en su salud mental derivados del poder que buscó afanosamente durante 12 años y que finalmente al haberlo alcanzado ha trastocado su salud mental?  La pregunta queda abierta…