EL LADRÓN DE LIBROS Y LA CLEPTOMANÍA

-Publicidad-

Ricardo Valero embajador de México en Buenos Aires, apareció en un video en donde se le observa robando un libro en la librería El Ateneo de Buenos Aires, donde el pasado agosto entregó cartas credenciales al presidente Mauricio Macri.

Oscar Ricardo Valero Recio Becerra es Licenciado en Relaciones Internacionales con maestría en el Colegio de México en donde también impartió clases de Teoría de las Relaciones Internacionales, teoría y ciencia Política, entre otras.

-Publicidad-

También fue investigador en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Desempeño puestos como el de Subsecretario de Relaciones Exteriores, fungió como embajador en el Proceso de Paz del Grupo Contadora, fue embajador en Chile y hasta hace una semana, en Buenos Aires.

Pero ¿qué sucede en la mente de un hombre con semejante preparación académica para pretender robar?

Se dice que las causas que llevaron al embajador Valero a cometer el robo son la posibilidad de que presente del trastorno denominado cleptomanía. 

La cleptomanía es un  trastorno relacionado con el control de los impulsos. Es una condición en la cual un individuo experimenta un impulso constante de robar objetos que no son necesarios para uso personal o por su valor monetario. Por lo común, las  piezas extraídas se regalan o se desechan después de ser tomados.

El trastorno involucra experimentar tensión antes del robo y sentimientos de placer, gratificación o alivio tras cometerlo. El robo no se hace para expresar ira o venganza y no es atribuible a trastorno de conducta, a un episodio maníaco o trastorno de personalidad antisocial.

Aunque una persona con este trastorno generalmente evitará robar cuando exista la posibilidad de ser descubierto por lo general no planean los robos ni toman en cuenta las posibilidades de aprehensión.

Entre los signos de cleptomanía se mencionan: Fracaso recurrente de controlar el impulso por robar, los robos no están asociados a la necesidad financiera, se presenta sensación de mayor tensión justo antes del robo, se experimenta placer, gratificación o alivio en el momento del robo. Los robos no son cometidos en respuesta a delirios, alucinaciones o como expresiones de venganza o enojo.

La edad de inicio de la cleptomanía es variable; puede iniciar en la niñez, adolescencia o edad adulta y en casos raros, la edad adulta tardía.

La cleptomanía a menudo esta asociado con la presencia de otro trastorno psiquiátrico, como el depresivo, el bipolar, trastornos de ansiedad, de alimentación, trastornos de personalidad,  de abuso de sustancias y otros trastornos de control de impulsos.

Por lo general, las personas con cleptomanía viven avergonzados y por miedo no buscan tratamiento de salud mental. Aunque no hay cura para cleptomanía, el tratamiento con medicación o psicoterapia puede ayudar a poner fin al ciclo de robo compulsivo.

Sería oportuno que especialistas determinaran si el caso del embajador Valero se trata del trastorno de la cleptomanía o de otra situación que lo llevó a intentar el robo de un libro.