¿Qué opinión tendrán hoy los cientos de miles de ciudadanos que, en su momento, salieron a la calle en defensa del INE?
¿Seguirán creyendo que el INE no se toca?
¿Creerán que es una institución confiable para los procesos electorales municipales, estatales y federales por venir?
¿O será cierto que los ciudadanos ya perdimos al otrora ejemplar Instituto Nacional Electoral?
Y eran obligadas las preguntas arriba formuladas, porque hoy el INE nos regaló una muestra contundente de que ha muerto la institución confiable en los procesos electorales mexicanos y que en su lugar sólo queda un remedo servil al poder en turno.
Peor aún, “el nuevo INE” se ha convertido en la institución oficial que se encargará de censurar a los críticos del partido oficial, Morena.
Y día con día son más los casos de ciudadanos a los que el INE persigue por “cometer el delito” de llamar “narco-partido” a Morena.
Por eso resulta inevitable volver al tema de la censura de Estado de la cual se encarga el “INE-vendido”; censura que con el tiempo será peor.
Por lo pronto, el Instituto Nacional Electoral (INE) censuró a un ciudadano –militante del PAN–, por utilizar en redes sociales los motes que la sabiduría popular le ha endilgado al “narco-partido” Morena.
Sí, según el INE, es calumnioso difundir en redes sociales que Morena es un “narco-partido” o un “partido-narco”.
Y en esta ocasión el perseguido es el ciudadano Miguel Peña Flor, a quien el árbitro electoral pretende censurar por sus expresiones en redes sociales, en donde califica al partido oficial como un “narco-partido” y sus variantes acuñadas en todo el país.
A su vez, el INE argumentó que el “partido político quejoso” –es decir Morena–, “señala que la difusión de dichas expresiones genera una afectación directa al honor, reputación e imagen institucional de morena, al presentarlo ante los ciudadanos no como un adversario político sujeto al debate y a la crítica, sino como una organización vinculada con el narcotráfico y el crimen organizado”. (FIN DE LA CITA)
¿De verdad el INE ignora que Morena es un “narco-partido”?
¿O será que el INE solapa al “narco-partido” oficial y, por tanto, se ha convertido en el “narco-árbitro-electoral”?
Pero lo anterior es apenas el principio.
Y es que lo peor está por venir ya que, recientemente el INE aprobó una iniciativa de reforma para regular todos los géneros periodísticos en tiempos electorales.
Sí, géneros periodísticos como la noticia, la entrevista, el reportaje, la crónica y la opinión serán regulados para impedir que los periodistas y medios incurran en lo que el INE llama “denigrar” a un político, candidato o partido.
En pocas palabras, el “árbitro electoral vendido” propone monitorear todos los noticieros de televisión, radio y plataformas digitales, además de las notas informativas, entrevistas y artículos de opinión en los diarios, para sancionar a medios y periodistas quienes, según el criterio del INE, incurran en el delito de mofarse de algún candidato o partido, además de despreciarlo, descalificarlo o denigrarlo.
Dicho de otro modo; ahora resulta que el propio INE se propone como el principal censor en los procesos electorales por venir –de manera especial las elecciones federales de 2017 y 2030, además de los comicios estatales y municipales–, para frenar la crítica periodística y social dirigida a los gobiernos, político y candidatos de Morena.
Sí, el INE será el policía que cuidará que ningún ciudadano, ningún periodista o político se atreva a calificar como “narco-partido” a Morena, de “narco-gobiernos” a los gobiernos de Morena y “narco-candidato” a los candidatos de Morena a puestos de elección popular.
De ese tamaño serán la censura y la estulticia que ejercerá el INE contra los críticos del “narco-partido” Morena.
Sí, ver para creer.
Al tiempo.


