DEL MIEDO A LA LOCURA QUE PROVOCA EL COVID-19. LAS EMOCIONES GENERADAS POR LA PANDEMIA

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Desde que en diciembre del 2019 se dio a conocer la noticia de que un virus estaba surgiendo en China y estaba infectando a sus habitantes y que pocos meses después amenazaba con propagarse por el mundo, situación que obligó a que en marzo pasado se declara la emergencia sanitaria en nuestro país y, hasta la fecha, los seres humanos hemos experimentado diferentes reacciones psicológicas y emocionales.

Miedo es lo que cualquier ser humano experimenta cuando está en presencia de un peligro, pero la diferencia es la forma en que cada quien asume y maneja dicha sensación.

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Los sujetos en general sentimos miedo a perder aquello que valoramos como la salud, la vida, un ser querido, el empleo, la rutina diaria; frente a esta posibilidad las personas desplegamos diferentes formas defensivas como la negación, en donde la persona transforma o niega la realidad.

Un ejemplo es cuando dicen no creer en la veracidad de la presencia del virus y, como consecuencia, a no seguir las medidas preventivas y a actuar como si nada estuviera sucediendo con el peligro que esto representa para el sujeto.

Sin embargo, otro sector de la población experimentó el miedo como esa señal de alerta que daba cuenta de un peligro, lo que les ha permitido seguir las indicaciones de protección dictadas por los expertos para estar a salvo, disminuyendo así la posibilidad de un contagio.

Dentro de la complejidad de la mente humana existen reacciones diferentes de las que se pueden mencionar la exacerbación de ansiedades de carácter obsesivo y fóbico, que el sujeto venía controlando, o que no se habían manifestado y que ahora frente al miedo se hacen presentes o se potencian las ya existentes.

Ejemplo de ello son aquellas personas que tienen inclinación por el orden y la limpieza, pero a partir de la pandemia han desarrollado conductas obsesivas por la higiene.

Igualmente aquellas que han desarrollado ansiedades extremas —ansiedades fóbicas—, al intentar poner un pie fuera de casa o a tocar cualquier tipo de superficie así como a intercambiar palabra alguna con personas desconocida así sea a la distancia.

El miedo irracional puede generar en las personas conductas irracionales que se pueden calificar de “locas”, como aquellos jóvenes que organizan las “fiestas COVID” en donde un grupo de personas organizan fandangos con el objeto de divertirse y generar el contagio para así adquirir inmunidad, situación que no tiene ningún sustento científico.

En la actualidad es importante mantenerse atentos sobre los estados de ánimo propios y el de los familiares, de tal manera que al identificar la presencia de angustia o de conductas “locas” que sobrepasen las reacciones esperadas, se esté en la posibilidad de pedir ayuda con los profesionales especializados como el psicólogo y el médico psiquiatra.