Sólo era cuestión de tiempo.
Y es que la “herencia maldita” que carga Morena desde su nacimiento, hoy resulta intolerable para los intereses de Palacio.
Una herencia que amenaza con arrastrar todo y a todos en el gobierno federal, además de los gobiernos estatales y municipales en manos del partido oficial, Morena
Herencia que, si bien benefició en su momento a la propia Claudia Sheinbaum, al llegar al segundo año de gestión pone en peligro a México y a los mexicanos todos.
Nos referimos a la perniciosa alianza de los “morenistas” con el crimen organizado, lo que dio origen no sólo al mote de “narco-partido” a Morena, sino de “narco-políticos” a los servidores públicos de sus gobiernos.
Y cuando hablamos de “los evidentes signos de fractura entre el expresidente López Obrador y su heredera, Claudia Sheinbaum, es porque esos signos están a la vista de todos.
¿Y cuáles son los signos y las señales de tal fractura?
Empiezan con la orden que le dieron desde Palenque a Rubén Rocha Moya, para que volviera al gobierno de Sinaloa, a pesar de que en su contra existen pruebas contundentes de su alianza con el cártel de Sinaloa.
Sin embargo, esa decisión unilateral de Palenque nunca fue consultada y menos consensuada en Palacio, de donde salió de inmediato la respuesta de repudio, lo que obligó a Rocha Moya a pedir licencia definitiva del cargo de gobernador de Sinaloa.
Más aún, de forma impensable, la estructura de Morena se inclinó a favor de la presidenta, Claudia Sheinbaum.
Luego siguió el claro impulso –también desde Palacio–, a la gobernadora interina en esa entidad, Graciela Domínguez, a quien se le ordenó depurar del gobierno a todos los “rochistas”, los que de inmediato acusaron el golpe y hasta se quejaron de traición de Palacio al líder de Palenque.
Y el mejor ejemplo de que había iniciado el rompimiento entre Palacio y Palenque fue la renuncia, al Partido Morena, del senador Enrique Inzunza, quien se declaró legislador independiente, lo que le arrebató la mayoría numérica del Senado de la República al partido Morena.
El sinaloense Inzunza es parte del grupo político de exgobernador Rocha Moya y fue el primero en ponderar la ruptura entre Claudia Sheinbaum y López Obrador; rompimiento que adelanté en el Itinerario Político titulado: “¡Inevitable fractura entre Claudia y AMLO!”, del 4 de febrero del 2026
Así lo dije: “Los “paleros” del régimen pueden decir misa y sermonear lo que gusten y manden, pero lo cierto es que ya resulta inevitable el divorcio político en el gobierno federal.
“Y es que, al concluir el primer año de gestión de Claudia Sheinbaum, su gobierno ya no resiste la “herencia maldita” que le dejó su promotor y mecenas, López Obrador. ¿Una herencia mandita?
“Sí, se trata de un legado que lo conocen todos en México pero que, sobre todo, lo padecen la mayoría de los ciudadanos de nuestro país.
“Y si no lo han adivinado, se trata de la alianza de todos los gobiernos del partido oficial, Morena, con el crimen organizado.
“Sí, una alianza que aquí documenté desde 1996 y que, a fuerza de la reiterada impunidad oficial, ya es conocida por el mundo entero, al extremo de convertir a México en un peligro para la comunidad internacional toda.
“Por eso está claro que, si la “señora presidenta” quiere rescatar a su gobierno y trascender por decisión propia, hoy resulta obligado romper las cadenas que la someten al legado de López Obrador.
“Un legado que ya nadie en el mundo ignora y que muchos cuestionan por el peligro que significa para el mundo entero.
“Y si aún tienen alguna duda, basta con repasar la prensa internacional para entender que en todo el mundo se han escrito y publicado artículos de opinión que colocan al gobierno mexicano como el mayor aliado del crimen organizado en el mundo.
“Y frente a las revelaciones anteriores, aparecen las preguntas de rigor.
“¿Será capaz la “señora presidenta” de romper con su maestro, mecenas y promotor, de nombre López Obrador?
“¿Será capaz la “señora presidenta” de deslindarse de una herencia que, tarde o temprano la colocará como cómplice de las mafias que tienen sometido a México y a los mexicanos?
“¿Quién se atreverá a decirle a Claudia Sheinbaum que debe romper con Obrador y su claque, si es que quiere ponerse salvo de la persecución criminal ordenada desde la Casa Blanca?”. (FIN DE LA CITA)
Se los dije, empezó el rompimiento entre Claudia y AMLO.
Al tiempo.


