Palacio amenaza con cárcel a periodistas

Itinerario_político

TODA MI SOLIDARIDAD CON EL COLUMNISTA HÉCTOR DE MAULEÓN

Cuando militaban en las filas opositoras, tanto Claudia Sheinbaum, como Ricardo Monreal y muchos de los “políticos” que hoy se dicen afines al Partido Morena y que disfrutan “las mieles del poder”, no sólo aplaudían, sino que estimulaban el periodismo crítico e independiente.

Revelaciones periodísticas como “las toallas de Fox”, el supuesto “fraude electoral” de Calderón y “la Casa Blanca” de Peña Nieto –entre muchos otros casos–, no sólo fueron revelaciones aplaudidas por una oposición política convenenciera y mediocre, sino que terminaron en verdaderos escándalos mediáticos con una elevada renta político-electoral.

Incluso, farsantes del periodismo, como el siempre palero Álvaro Delgado, convirtieron la persecución y el crimen de periodistas, en una rentable causa mediática y política que hoy le entrega “pingües” dádivas.

Sin embargo, al paso del tiempo, cuando los otrora opositores están en el poder –como es el caso de toda la escoria política de Morena–, resulta que a esos políticos no sólo les incomoda la crítica, sino la investigación periodística seria y, sobre todo, la revelación de sus “excesos”.

Más aún, se vuelven locos porque la crítica los convierte en la versión moderna del fascismo italiano, alemán y español, del siglo pasado.

Y es que luego de un impecable trabajo periodístico que reveló que ratas de Morena -como la gobernadora de Baja California, María del Pilar Ávila–, buscan “salvar el pellejo” a cambio de delatar ante el gobierno norteamericano las transas y negocios criminales de la mafia de Morena, resulta que apareció el talante fascista de mujeres y hombres que ostentan el poder en México.

En efecto, luego que el periodista, Héctor de Mauleón reveló en su columna, de El Universal, un fragmento del audio en el que la gobernadora, María del Pilar, intenta negociar una suerte de “salvoconducto” con el gobierno norteamericano –para lavar sus culpas en la criminal mafia de Morena–, reapareció la cara fascista de los gobiernos de Morena.

Y si existe alguna duda de que Morena es la versión moderna del fascismo que vivimos en México, basta ver y escuchar las declaraciones de “la señora presidenta” –Claudia Sheinbaum y de Ricardo Monreal– para entender el tamaño de la incongruencia de los que hace una década se decían defensores de libertades como la de expresión.

Y es que luego del escándalo por la difusión periodística del intento de negociación política de la gobernadora de Baja California con el FBI, desde Palacio la presidenta Sheinbaum justificó lo ocurrido y, en cambio, deslizó la versión de que se trató de un acto de espionaje contra la gobernadora.

Sí, en una reacción de risa loca, la “presidenta” tiró línea sobre lo que debían decir sus lacayos sobre la traición de la gobernadora en cuestión.

Es decir, que de manera clara y directa, la señora Sheinbaum les dijo a sus lacayos que en Palacio no consideran como Traición a la Patria la delación de la gobernadora María del Pilar, porque era producto del espionaje de los enemigos de la “4-T”. Si, según Palacio es una revelación interesada de los periodistas.

Y luego de la línea dictada desde Palacio, el diputado lacayo, Ricardo Monreal, apareció frente a los medios para reforzar la versión presidencial y dijo que “toda filtración ilegal y toda labor de espionaje es repugnante y debe ser denunciado e investigado por la Fiscalía General”.

Es decir, los periodistas críticos deben ser llevados presos.

Sí, igual que la “señora presidenta”, Morena propuso estigmatizar a los críticos, los mismos que hace una década eran elogiados.

Lo simpático, sin embargo, es que no pocos colegas periodistas se dijeron sorprendidos y hasta alarmados porque “vienen días negros” para el periodismo mexicano.

Sí, de nuevo los ciegos, sordos e idiotas de siempre.

Y es que, en julio de 2018, luego de que López Obrador movió todo su poder para sacar a Ricardo Alemán de todos los medios, aquí dije que AMLO era el mayor peligro para la prensa libre y para crítica en México.

Dije que la persecución contra Ricardo Alemán avisaba que en los gobiernos de Morena los periodistas serían estigmatizados y llevados presos.

Y sí, de noviembre de 2018 a noviembre del 2024 fueron asesinados casi cien periodistas mexicanos.

Sí, entre diciembre del 2025 y julio del 2026, han sido asesinados 12 periodistas. Claro, además de que por presiones de Palacio han sido expulsados de sus empleos cientos de periodistas críticos en todo el país.

Se los dije, con Morena vivimos lo peor del fascismo.

Sí, el tiempo, siempre el tiempo.

Al tiempo.