EN SOLIDARIDAD CON MÉDICOS Y TRABAJADORES DEL IMSS Y DEL ISSSTE
Seguramente muchos recuerdan que los fundadores del Partido Morena se convirtieron en líderes opositores gracias a una agresiva estrategia de protesta callejera.
¿Quién, por ejemplo, no recuerda los plantones de López Obrador en las principales calles de la capital del país?
¿Quién no recuerda los éxodos criminales desde Tabasco al entonces DF, que llegó a costar vidas?
¿Quién no recuerda los bloqueos en el Zócalo capitalino y en las principales plazas de todo el país?
Sin embargo, los mismos que llegaron al poder gracias a la protesta callejera; los mismos que exigían respeto al reclamo callejero, hoy apalean a quienes protestan por la incompetencia de gobierno federal.
Sí, por instrucción de Claudia Sheinbaum, fueron apaleados miles de trabajadores del IMSS –médicos, enfermeras y especialistas de salud–, que salieron a la calle para exigir los básicos para un servicio de salud aceptable; medicamentos indispensables, instalaciones eficientes, médicos suficientes y un salario digno.
Y es que la crisis del sistema de salud ya alcanzó a todo el país; tanto a nivel federal –el IMSS, y el ISSSTE–, como los servicios estatales, que enfrentan una crisis de desabasto y abandono que llegó al límite, mientras que desde Palacio todo se quiere resolver con mentiras y más mentiras.
Sí, les guste o no a los fanáticos del “#NarcoPartidoMorena”, lo cierto es que los gobiernos emanados del partido oficial no sólo son incompetentes y criminales, sino incongruentes.
Incompetentes porque en los últimos ocho años –en el sexenio de AMLO y en lo que va de Claudia Sheinbaum–, no sólo llevaron a la ruina el sistema de salud pública, sino que se robaron miles de millones de pesos del presupuesto destinado a la atención médica.
Criminales porque como resultado de la ruina del sistema de salud, también en los últimos ocho años han perdido la vida millones de mexicanos que no recibieron la atención adecuada, los medicamentos indispensables y el servicio urgente para salvar sus vidas.
Miles de esos mexicanos eran niños menores de edad que padecen cáncer, mientras que otros miles de recién nacidos están en permanente peligro de muerte a causa del abandono de los hospitales que se han convertido en verdaderas amenazas de muerte
Y son incongruentes porque a pesar de que llegaron al poder gracias a la protesta callejera, los gobiernos de Morena –tanto federal, como estatales y municipales–, se han convertido en una máquina de represión de la protesta, como no se había visto en México desde los años 60 del siglo pasado, cuando el poder estaba en manos de criminales como Díaz Ordaz y Echeverría.
Hoy, tanto el poder federal y no pocos gobiernos estatales y municipales están en manos de irresponsables “morenistas” que mienten, simulan y engañan sobre la realidad del sistema de salud; un sistema colapsado y que el pasado fin de semana llevó a miles de trabajadores a las calles –en la CDMX y en una decena de entidades–, en lo que ya es la mayor protesta en décadas.
¿Y cuál fue la respuesta de la presidenta, las gobernadoras y los gobernadores? Respondieron con mentiras, simulación y, sobre todo, con la brutalidad de la represión.
Y es que, por ejemplo, las señoras Claudia Sheinbaum y Rocio Nahle, negaron la crisis del sistema de salud y anunciaron recorridos por clínicas y hospitales, en los que de manera presurosa se preparan montajes que dejan ver anaqueles repletos de supuestos medicamentos, mientas que en las calles los médicos y en general los trabajadores de la salud son apaleados por el grupo represivo, otrora conocido como “granaderos”.
La presidenta llegó al extremo ridículo de asegurar que el desabasto de medicamentos “es culpa de los algoritmos” de las redes sociales, al tiempo que fueron desplegados grupos de choque –encapuchados–, que el pasado fin de semana fueron llevados a los puntos de protesta en la Ciudad de México y en otras entidades para apalear y dispersar a los manifestantes.
Sin embargo, existe otra complicidad imperdonable y que está a la vista de todos. Sí, igual que ocurrió en los años 60 del siglo pasado, los medios de comunicación –prensa, radio y televisión–, ocultaron lo más posible el reclamo de los trabajadores de la salud.
Por ejemplo, el único periódico de circulación nacional que el pasado sábado 10 de octubre tituló como noticia principal la protesta de los médicos y enfermeras del IMSS y el ISSSTE fue El Sol de México. El resto relegaron el tema, mientras que en radio y televisión apenas y se dieron menciones menores.
Sí, parece que en Palacio y en Palenque han decidido jugar con fuego y parece que se quieren convertir en la versión moderna de gorilas represores como Gustavo Días Ordaz y Luis Echeverría.
Al tiempo.


