“PRI no está muerto pese a escándalos de ‘Alito’ Moreno”: especialista de la UNAM

Destacan que es importante que se modifique la visión respecto a cómo funcionan los partidos, sus políticos y los gobernantes

Exgobernadores del PRI alito
Foto: Twitter / @alitomorenoc

Tanto en las elecciones de 2021 como de este año, Morena le arrebató al PRI varias gubernaturas que tenía bajo su mando, como Hidalgo, Sinaloa, Sonora, Oaxaca y Guerrero.

A ello, se suma la crisis interna derivada por los audios que ha exhibido la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, en contra del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno.

Con estos factores, se pensaría que el partido tricolor está al borde del ocaso, sin embargo Mario Alberto Huaracha, doctor en Ciencia Política por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aseguró que esta fuerza política aún puede tener una “tabla de salvación”; aunque reconoció que este “salvavidas” es muy frágil.

De acuerdo con el especialista, esta fuerza política no está muerta políticamente, a pesar de estar atravesando una fuerte tormenta.

En ese sentido, indicó que Morena, ni “Alito” Moreno son los sepultureros del PRI, a pesar de que desde la llegada del exgobernador de Campeche a la presidencia nacional del tricolor, el partido ha perdido nueve gubernaturas, mientras que de 21 elecciones para gobernador ha perdido 20.

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– Bajo este escenario, ¿estamos viendo la muerte política del PRI?, se le preguntó al también profesor de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN)

– “No”, respondió contundente al tiempo que descartó que Alito o Morena sean los sepultureros del PRI, toda vez que el partido tricolor aún podría tener una “tablita de salvación”: la elección en el Estado de México.

En lo inmediato podría mantener la gubernatura del Edomex dependiendo quién resulte electo como el candidato de Morena para disputar esa gubernatura. También en el Congreso tiene posibilidad de hacer presión legislativa a través de su alianza (con PAN y PRD, bajo la colación Va por México). No veo oportunidad de más. Considero que esas posibilidades del PRI, revelan que tiene vida, juego político y definitiva importancia en el sistema de partidos mexicano, pese a las pérdidas electorales acumuladas desde la salida de (Enrique) Peña Nieto, los disensos frente a sus liderazgos internos y dirigencia”, enfatizó.

Se debe modificar la visión de cómo funcionan los partidos

 

El politólogo destacó que es importante que se modifique la visión respecto a cómo funcionan los partidos, sus políticos y los gobernantes.

La vida organizativa ‘normal’ de un partido pasa por binomios concretos: consenso-disenso, pérdida-ganancia (electoral o legislativa). Esto se hace más frecuente y evidente en un sistema de partidos competitivo. Yo celebro que esto les pase a los partidos. Porque son tensiones que tienen que afrontar y superar con innovación. Ya no son los tiempos donde todo era hermético, cuando los partidos no perdían, todo se dirimía al interior como sectas y bajo la égida de un ‘líder supremo’ (que era el Presidente de la República)”, señaló.

Consideró que a veces se cree que sólo la pérdida de elecciones genera tensiones al interior de los partidos, pero -dijo- también lo genera ganar elecciones: “Eso le pasó al PAN a partir del 2000”. 

Sólo si un partido se enfrenta a este escenario: pérdida de registro, quiebra financiera y de membresía (militantes), podríamos afirmar que está muerto. Si no enfrenta estas tres circunstancias juntas… sigue vivo, tiene capacidad de chantaje y puede dar ‘sorpresas’ electorales”, advirtió.

Conflictos internos del PRI no develan la existencia de una crisis

 

Respecto al rechazo de Moreno Cárdenas a renunciar a la dirigencia priista, Mario Alberto Huaracha consideró que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) no podría obligarlo a dimitir.

El CEN no puede obligarlo a nada y menos a tan poco tiempo de que se convoque la renovación de la dirigencia. La organización interna de los partidos más grandes de nuestro país es Presidencialista (igual que el sistema político mexicano) donde el presidente nacional del partido es el máximo líder y concentra buena cantidad de poder, recursos e influencia en los otros órganos partidistas, las cámaras e interlocución con los gobiernos del partido. Esto es poder”, enfatizó.

Por ello, consideró que “el CEN podría removerlo sólo si el poder se concentrara en otros órganos tipo un sistema parlamentario, que tuviese facultad de ‘revocar al líder nacional del partido por mal desempeño’ o de que se le ‘inicie un proceso de evaluación de su desempeño por los resultados mostrados. Sólo así, pero estoy seguro que no lo tienen. Por lo tanto, Alito se queda”.

Asimismo, el especialista apuntó que los conflictos internos del PRI no develan la existencia de una crisis.

Aquí tendríamos que analizar el concepto de ‘crisis en los partidos’ para ubicar bien qué es y qué no es crisis. Los disensos, las escisiones, las renuncias, los pleitos entre los líderes y dirigentes de los partidos son parte natural de su vida organizativa. Igual lo es la pérdida y ganancia de elecciones, de mayorías legislativas, de acuerdos con aliados y opositores. Es como en nuestras familias, los disensos no son muestra que ‘nuestra familia’ se separará, se divorciará, o se sepultará ‘nuestro apellido’”, explicó.

Y aunque en estos momentos, el exgobernador de Campeche parece estar contra las cuerdas, para el experto en Ciencias Políticas, nadie debería dar por muerto a “Alito”.

“Por el momento Moreno, tiene juego y así seguirá. Su encarcelamiento dependería de la tenacidad de la gobernadora ( de Campeche, Layda) Sansores para iniciar un proceso judicial en su contra que lo lleve al desafuero primero y al encarcelamiento después, destacó Huaracha Alarcón.

Y agregó: “Yo estoy a favor de que se castigue a los políticos que hacen triquiñuelas cobijados de sus influencias, poder y recursos del Estado. Pero, desafortunadamente, la forma en que la Gobernadora de Campeche ha articulado las acusaciones de corrupción hacia Moreno, me hace pensar que es una estrategia de ‘persecución política’ por parte de la gobernadora, más que por hacer justicia para su Estado como ella dice. Y esta forma de persecución se ha hecho cada vez más socorrida entre la clase política. Empezando por el mismo presidente (Andrés Manuel) López Obrador”.

Edomex, la “tablita de salvación” del PRI

 

Por último, el politólogo señaló que las elecciones del 2023 en donde el PRI se juega sus últimos bastiones como lo son el Estado de México y Coahuila, podrían ser su “tablita de salvación”, pero aún así, es muy frágil.

Ambas son elecciones que son una tabla de salvación, pero igualmente frágil. Considero que hay alto riesgo en perderlas. En EdoMex, porque la elección anterior de gobernador, la candidata de Morena Delfina Gómez, perdió por poco menos de tres puntos. Y todo parece indicar que será ella la que dispute otra vez la plaza de gobernador, más porque la apoya el Presidente López Obrador (diría que es su favorita al menos al día de hoy). Entonces hay alta posibilidad de que Morena gane la elección gracias al bono político del Presidente. Esto también sucede en Coahuila, donde el ya destapado candidato Ricardo Mejía Berdeja (subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal), también goza del apoyo de la estructura gubernamental y del Presidente. Es una entidad especialmente importante para AMLO por la comercialización del carbón, un combustible fósil útil dentro del proyecto energético del Presidente”, concluyó.

Con información de Infobae

MSA