José Alberto Márquez Salazar
La elección del año 2027 inició en el momento que finalizó la del 2024. Los tiempos de la política territorial y preelectoral son continuos.
En el caso del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), dentro del marco de las diferencias entre los grupos y su fortalecimiento también tendrá que definirse un tema trascendental: el de la reelección.
En el proceso electoral que iniciará dentro de un año, se elegirán, ya en 2027, mil setecientos cargos entre los que destacan las gubernaturas de 17 estados de la República: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.
De los cinco estados que gobierna el Partido Acción Nacional (PAN), en tres cambiará la administración (Aguascalientes, Chihuahua y Querétaro); y así será en Nuevo León, uno de los dos que tiene el Movimiento Ciudadano (MC).
MORENA tendrá que mantener los catorce estados que gobierna y tratar de ganar alguno de los cuatro que tiene la oposición.
El 1 de abril de este 2025, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación la reforma constitucional sobre nepotismo y no reelección de personas senadoras, diputadas (federales y locales), presidentas municipales, regidoras síndicas de los ayuntamientos y alcaldías.
A diferencia de lo planteado por la iniciativa de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, que la reforma aplicara a partir del 2027, el Congreso de la Unión determinó que será a partir del proceso electoral del 2030. Es decir que en este proceso de 2026-2027 las personas aspirantes y en ejercicio de alguno de estos cargos podrán buscar reelegirse.
De acuerdo con un artículo transitorio del decreto:
“Cuarto. La Federación, las entidades federativas y la Ciudad de México deberán adecuar sus Constituciones y demás ordenamientos correspondientes en un plazo de ciento ochenta días naturales contados a partir de la entrada en vigor del presente Decreto.”
Hasta este momento, ninguno de los estados que estarán en proceso electoral, en 2027, ha hecho reformas para homologar la constitucional.
Dentro del MORENA hay una división de opiniones sobre cuándo debe aplicar la no reelección de forma práctica; institucionalmente será hasta 2030. Y hay un cambio de discurso y señales contradictorias desde las dirigencias.
En febrero de este año, previo a la aprobación de la reforma constitucional y en medio de la discusión dentro de MORENA, la presidenta del instituto político, Luisa María Alcalde señaló que presentaría una reforma a los estatutos para “impedir la reelección inmediata de familiares para las elecciones del 2027”. (El Universal, 27/02/25). Mezcló dos temas.
Sin embargo, previo al Consejo Político Nacional de MORENA, en julio, Alcalde señaló:
“Lo que aplica para 2027 es el caso del nepotismo…
En el caso de la reelección no se estableció una diferencia, sino la aplicación como tal de la norma, que es hasta el 2030…si algún consejero quiere plantear eso tendría que hacerlo en el orden del día, así son los consejos de MORENA y si la mayoría está de acuerdo que se introduzca, se discute”. (MSN, 16/07/25).
La opinión de la dirigente de MORENA en el estado de México es diferente, pues el portal TresPM.MX publicó, el 23 de agosto:
“Aunque la prohibición para la reelección de presidentes municipales y diputados será vigente hasta las elecciones de 2030, la presidenta estatal de MORENA, Luz María Hernández Bermúdez, anticipó que su partido hará un llamado a sus militantes para aplicar este principio desde la contienda de 2027, en congruencia con los postulados de la presidenta Claudia Sheinbaum”.
DigitalMX citó a Hernández Bermúdez:
“En el Consejo Nacional pasado se comentó que, aunque la ley entra en vigor hasta el 2030, nosotros estamos apelando a esa premisa de que seamos congruentes con lo que postula nuestro movimiento, que es servir al pueblo no por intereses propios sino colectivos”. (22/08/25)
El tema no es menor porque de este proceso depende la movilidad política y el avance de los grupos de cada una de las fuerzas políticas representadas en el MORENA.
Dicho de otra forma, la resolución sobre mantener o no la reelección de personas diputadas, presidentas municipales, regidoras síndicas de los ayuntamientos y alcaldías, también tiene que ver con qué dirigente tiene mayor peso, especialmente entre los grupos de Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel López Obrador; los grupos fundadores o los denominados “neo morenistas”.
Hay una decisión jurídica y una política: si se le prohíbe a una persona buscar la reelección, el tema podría llegar a tribunales y fracturar al MORENA; si se mantiene la reelección, habrá grupos que conserven su espacio, privilegios y le cierren la puerta a la movilidad y renovación de cuadros.
Si bien, es poco probable que en los próximos procesos electorales la oposición (PAN y PRI) tengan extraordinarios resultados, la indecisión sobre la reelección podría frenar las actividades de muchos grupos, dirigentes, líderes y simpatizantes: cómo apostar y buscar ser candidato o candidata al próximo proceso sin certezas.
Si una persona busca ganar una candidatura a una alcaldía, pero hay reelección, será difícil ganarle al actual, salvo que tenga muy malos resultados; por el contrario, para el actual alcalde o alcaldesa, será una oportunidad para tener tres años más antes de que la incertidumbre coloree su vida política.
El tema de la reelección, su aplicación política en 2027 o su ejercicio legal en 2030, debe resolverse para darle certeza a las y los aspirantes y suspirantes.
Es difícil que MORENA tenga resultados negativos en el proceso electoral del 2027, pero si puede tener algunos problemas a la hora de definir candidaturas y de que su proceso de “institucionalización” avance. El de la reelección es un tema importante.



