LA HISTERIA. RASGOS Y SÍNTOMAS

La neurosis histérica no sólo se puede presentar en las mujeres sino también en los hombres

Por: Psic: Ma Elena Salazar P.

Es común escuchar generalmente en voz de un hombre calificar a la mujer como histérica cuando esta se muestra irritable, enojada o que se enrola en una discusión sin escuchar razones buscando sólo tener la razón.

La histeria tiene una larga historia, cuyo origen se remonta al antiguo Egipto, en el pergamino  denominado  “texto médico” se describe a la enfermedad como “perturbaciones del útero”.

Por su parte, Platón que afirma en Timeo, Diálogos, se refiere a la histeria como:

“En las mujeres lo que se llama matriz o útero es un animal que vive en ella con el deseo de hacer hijos. Cuando permanece mucho tiempo estéril después del periodo de la pubertad apenas se le puede soportar pues se indigna, va errante por todo el cuerpo, bloquea los conductos del aliento, impide la respiración, causa una molestia extraordinaria y ocasiona enfermedades de todo tipo”.

Es por esta razón, que por lo general, la histeria se ha asociado a un padecimiento exclusivo de la mujer relacionado con una insatisfacción sexual. Sin embargo, en la actualidad diferentes estudios han dado cuenta que la histeria también se presenta en los hombres.

La histeria es un tipo de neurosis, que ofrece cuadros clínicos diversos. Distintos autores han destacadas dos formas de histeria como las más comunes: la histeria de conversión y la histeria de angustia.

En la histeria de conversión los síntomas se manifiestan en el cuerpo presentando diversos manifestación, tales como: parálisis de brazos o piernas, sensación de ahogo (bolo faríngeo), ceguera parcial, tos nerviosa, mutismo y un largo etc.

En la histeria de angustia, la histeria se haya fijada en un objeto exterior (fobias), como: los perros, arañas, cuartos cerrados, etc.

El carácter histérico en la mujer suele manifestarse a través del deseo de ser el centro de atención. Las mujeres que presentan una neurosis histérica suelen arreglarse de manera llamativa, tener reacciones dramáticas o teatrales y dan la sensación de no poder controlar sus deseos y sentimientos. Establecen relaciones clandestinas en su ambiente laboral o universitario. En muchas ocasiones tienen dificultades para tener orgasmos y disfrutar de las relaciones sexuales.

En el hombre, el carácter histérico se manifiesta por actitudes de superficialidad, dificultades para lograr aspiraciones, infidelidad, relaciones secretas. Se presentan de manera frecuente los problemas para sostener la erección e impotencia, que al igual que en la mujer, no pueden explicarse por factores orgánicos.

Los síntomas histéricos serían pues, representantes simbólicos de un conflicto reprimido, pero expresado en “la anatomía imaginaria” del cuerpo. Freud en 1921 declaró: “Un síntoma histérico se funda en una fantasía y no en la reproducción de algo verdaderamente vivido”.

El tratamiento recomendable para la neurosis histérica, es mediante el método psicoanalítico. La regla fundamental del psicoanálisis; “diga todo lo que se le venga a la mente, así le parezca absurdo, inoportuno o que no tenga ningún sentido” es un espacio para que el analizando pueda hablar de aquello que lo aqueja y que con la ayuda del analista, el conflicto se vuelva consiente para el paciente.

Como quedó establecido líneas arriba, la neurosis histérica no sólo se puede presentar en las mujeres sino también en los hombres, ambos pueden llegar a presentar conductas histéricas por lo que lejos de agredirse calificándose como histéricos, es mejor acudir con un especialista (psicoanalista) para poder resolver sus conflictos.