En su paso por Tabasco, AMLO declaró que a mediano plazo, México dejará de vender crudo al extranjero y comenzará a extraerse sólo el necesario para consumo interno
Al respecto, la agencia de calificación crediticia Moody’s advirtió este jueves que si México deja de exportar petróleo las finanzas de Pemex y la calificación crediticia del país podría estar en riesgo.
Pemex por su cuenta, quedaría expuesta a una volatilidad por el tipo de cambio, pues sus ingresos por la venta de gasolina serían en pesos y el 87% de la deuda (104 millones de dólares) está denominada en la moneda estadounidense. Además, dicha institución se vería forzada a importar crudo para alimentar la capacidad de refinación nacional, hecho que provocaría que la calidad crediticia de la petrolera se viera debilitada.
Por otro lado, frenar las exportaciones privará al país de un 2% del Producto Interno Bruto (PIB), hecho que obligaría al gobierno a realizar un aumento de impuestos, la búsqueda de un sustituto de ingresos o abandonar su compromiso.
Moody’s considera que proyectos como la nueva refinería con capacidad de 600 mil barriles por día (bpd) son improbables debido a tamaño y complejidad, la calificadora estima que en el mejor de los escenarios Pemex se convertiría en un importador neto de más de 400 mil (bpd) a finales de 2021.




