Lo que hoy se vive en México ya alcanzó la categoría de una realidad demencial.
Realidad que contrasta el dolor cotidiano de cientos de familias de desaparecidos, secuestradas y asesinadas –entre niños y adultos; mujeres y hombres–, mientras que en Palacio se empeñan en hacer ley a la censura.
Sí, un contraste demencial que, por si fuera poco, reveló el hallazgo de una fosa clandestina en donde se localizaron mil 600 dientes de leche –de niños entre uno y seis años–, lo que supone la muerte de por lo menos 80 infantes.
Y ante tales atrocidades –que son ignoradas por todos los gobiernos de Morena–, desde Palacio se apremia para que el Congreso de la Unión apruebe lo más rápido posible el capricho presidencial de llevar presos a todos aquellos ciudadanos –caricaturistas, periodistas y críticos del poder–, que se atrevan a difundir “memes” o imágenes que ridiculicen al poder.
De ese tamaño la realidad demencial que viven los mexicanos en la llamada “4-T”.
Pero vamos por partes.
Como seguramente saben, la presidenta, Claudia Sheinbaum, envió al Congreso una iniciativa de reforma al Código Penal Federal y la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial.
Dicha reforma establece una pena de 3 a 7 años de prisión y multa millonaria a quien “utilice, reproduzca, imite o incorpore, a escala comercial, la identidad gráfica institucional, dominios electrónicos o cualquier otro signo de carácter oficial –de los tres órdenes de gobierno–, para inducir a error o engaño”.
Como es evidente, la redacción de la reforma es ambigua y se presta a interpretaciones tramposas para usar la sanción penal contra caricaturistas, periodistas o críticos del poder –vulgar censura oficial–, con el argumento de que la crítica y la sátira política “confunden y engañan” al público.
Dicho de otro modo. Una vez aprobada la “Ley Censura” promovida desde Palacio, podríamos ser llevados a prisión todos los “caricaturistas” críticos de la dictadura de Morena.
Todos los periodistas independientes y críticos y todos los opinadores que a diario ridiculizan a la demencial dictadura “de cuarta” que padecemos.
Sí, por Ley, en México quedará prohibida la crítica al poder, la sátira a “los monigotes” en el poder y el humor que ridiculiza a los sátrapas que despachan en Palacio y en los gobiernos estatales de Morena.
Viviremos algo así como el regreso a La Pragmática, promulgada por Los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, el 8 de julio de 1502 –hace más de 500 años–, y que desde entonces es conocida como la Primera Ley de Censura.
En ese tiempo, la Iglesia y el Estado censuraban lo que, según su interés, debían conocer o ignorar los ciudadanos; censura que igual que hoy en México sancionaba libertades fundamentales, como la libre expresión.
Pero lo más demencial es que mientras “la señora presidenta” apremia al Congreso para aprobar su “Ley de Censura”, las atrocidades siguen imparables en todo el país.
Y es que, apenas en días pasados, las Madres Buscadoras hicieron un hallazgo delirante en una fosa clandestina localizada en Zacapu, Michoacán.
Resulta que, en los afanes por encontrar a sus hijos, las Madres Buscadoras localizaron una fosa clandestina con poco más de mil 600 “dientes de leche”, que habrían correspondido a 80 niños de entre 1 y 6 años de edad.
Vale recordar que los “dientes de leche” –o dientes temporales–, son las primeras 20 piezas dentales que aparecen durante la infancia.
Y ahora las preguntas.
¿Qué hacen los dientes de 80 niños, en una fosa clandestina?
¿Quién fue capaz de una atrocidad demencial como la de acabar con la vida de 80 niños entre 1 y 6 años de edad?
¿En qué clase de sociedad nos hemos convertido con los “narco-gobiernos” y “narco-políticos” del Partido Morena?
Seguramente mañana escucharemos en Palacio otra estulticia para justificar la atrocidad cometida contra 80 niños en Michoacán.
¿Hasta cuándo?
Al tiempo.


