“¿DÓNDE ESTÁN? LOS NECESITAMOS”

Especial
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“Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder”. Abraham Lincoln 
Sabemos que el poder no se lleva bien con la ecuanimidad y la cordura. Basta recordar los excesos de algunos emperadores romanos para ello. Desde hace milenios conocemos los peligros corruptores del poder absoluto y, a lo largo de la historia, se ha buscado (con mayor o menor éxito) controles para frenar sus abusos.
Desde que surgieron hace poco más de una década, las redes sociales han resultado útiles para conocer la opinión de los ciudadanos y políticos respecto a diversos temas; y en algunos casos, manifestar el enojo o indignación sobre abusos de los gobernantes.
Esta semana Julian Atilano (@julianatilano) escribió en su cuenta de Twitter: “El Gobierno Federal y quienes simpatizamos con la 4T, debemos saber que no toda crítica es oposición. Muchas  de esas voces críticas no tienen una agenda oculta y apoyan o han apoyado al proyecto. Atenderlas es señal de madurez política, marginarlas debilita alianzas latentes”.
Supongo que muchos estamos en ese supuesto. Nunca he militado en ningún político y puedo asegurar que soy una voz sin “agenda oculta”. Siempre he dicho lo que pienso, cuando hay posibilidad de hacerlo. No se trata de criticar por criticar. Tampoco se trata de estar en contra de todo. Simplemente manifiesto una crítica cuando no estoy de acuerdo con algunas acciones del gobierno.
Por ejemplo: El tren transístmico me parece una gran idea; Santa Lucía, no. Muchas de las acciones de Claudia Sheinbaum me parecen acertadas, pero no me siento segura en la ciudad.
No creo que haya quien se oponga a una transformación positiva para el país. Al contrario. Al igual que muchos, estoy harta de corrupción, violencia, capitalismo de cuates y otras tragedias.
Quiero que se respeten los derechos humanos, que haya legalidad y transparencia y que la solidez de las instituciones crezca. Mis aspiraciones no cambian cada sexenio; continuan independientemente quién se encuentre en el gobierno.
Por ejemplo, digamos que nuestra postura es estar a favor del aborto, o en defensa de los migrantes. Pues continuarás defendiendo a los migrantes y el derecho al aborto, independientemente de que Peña, Calderón, Fox o AMLO estén en el gobierno.
Si crees que no debe haber un mando militar, o que deben de tomarse decisiones de desarrollo que sean sustentables, si eres congruente, tu postura no tiene por qué cambiar cada seis años.
Llama la atención que haya tantos que piensen, incluyendo el presidente, que efectuar críticas es oponerse a la transformación del país. No es así. Eso no te hace su enemiga, ni su adversaria. Deseo que México esté bien y él es el presidente de México, por lo que deseo lo mismo para él o quien esté en su gobierno. Simplemente estás criticando algo que te parece equivocado.
Otro asunto sorprendente y que entristece, es el silencio de voces que en otros sexenios señalaban puntualmente las irregularidades o abusos del gobierno en redes sociales y eran, de cierta manera, un freno a los excesos del poder ¿Dónde están? ¿Por qué callan ante situaciones que antes criticaban? ¿Qué pasó? ¿De pronto cambiaron opinión? Porque lo cierto es que esos grandes problemas del país que antes señalaron siguen ahí.
Continúan las violaciones a los derechos humanos, atropellos contra el medio ambiente, no se ha ido la corrupción, la seguridad es un tema sin resolver y un largo etcétera.
México sigue necesitando sus voces. Por favor, regresen ya que es necesario señalar los problemas y los errores para poder corregirlos. Esto no significa una oposición al gobierno, sino el deseo de vivir en un mejor país.
Buen domingo a todos
“El poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla”. –Enrique Tierno Galván 
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