La senadora de Morena, Andrea Chávez Treviño, miente sobre el financiamiento de las unidades médicas que utiliza para promocionarse en Chihuahua, pues en una semana pasó de decir que son donativos a que son convenios de colaboración.
Andrea Chávez miente sobre financiamiento de unidades médicas
La mañana del 19 de marzo, luego de que Latinus reveló que la morenista utiliza unidades médicas para promocionar su imagen en Chihuahua, la senadora aseguró que los recursos para costearlas “son donativos” y no hay nada de recursos públicos en ellas.
Sin embargo, la ley establece que los servidores públicos están obligados a reportar los donativos en su declaración patrimonial anual, hecho que Andrea Chávez no hizo.
Ademán, el artículo 52 de la Ley general de Responsabilidades Administrativas estable que los fucnionarios incurrirán en cohecho cundo exijan, acepten y obtengan por sí mismo o a través de terceros, con motivo de sus funciones, cualquier beneficio no comprendido en su remuneración como servidor público.
Estos podrían ser dinero, bienes muebles o inmuebles, “descuentos” inferiores a los del mercado, donaciones; servicios, empleos y demás beneficios indebidos para sí o para su cónyuge, parientes consanguíneos, parientes civiles o para terceros con los que tenga relaciones profesionales, laborales o de negocios, o para socios o sociedades de las que el servidor público.
Mientras que el 26 de marzo, la morenista cambió su versión sobre los “donativos” de las unidades médicas y del por qué no aparecen en su declaración patrimonial.
Andrea Chávez aseguró que “son convenios de colaboración con el sector privado”.
Empresario relacionado con Adán Augusto
Cabe recordar que las unidades médicas son propiedad de FMedical, empresa de Fernando Padilla Farfán, y que Chávez Treviño admitió conocer.
El empresario es amigo del morenista Adán Augusto López Hernández y también uno de sus contratistas favoritos.
Fernando Padilla recibió más de 2 mil millones de pesos (mdp) en contratos entregados por los gobiernos de Chiapas, que encabezó Rutilio Escandón, cuñado de López Hernández, y Tabasco, donde el actual senador fue gobernador.
DC