Al medio día de hoy –miércoles 7 de octubre del 2026–, padres de menores de edad que padecen cáncer, acudirán a la Fiscalía General de la República a presentar una denuncia penal contra “Andy” López Beltrán y Jorge Amílcar Olán, como presuntos responsables de la muerte de poco más de cinco mil niños.
La denuncia penal contra el hijo del expresidente López Obrador y su socio resulta de la presunta contratación irregular de medicamentos que, según los padres de familia, provocó el desabasto y, como consecuencia, la muerte de miles de niñas y niños que no recibieron los tratamientos adecuados.
La denuncia formal señala a “Andy” y Amílcar como presuntos responsables de los delitos de “genocidio, delincuencia organizada y homicidio culposo”.
Según los denunciantes, el hijo del expresidente y su socio habrían realizado contrataciones irregulares de medicamentos, lo que provocó el desabasto que se ha vivido desde el arranque del gobierno de López Obrador y hasta la fecha.
Desabasto que ha cobrado miles de vidas, no sólo de niñas y niños afectados por el cáncer, sino que es parte del fallido esquema sanitario que, de manera literal, destruyó el sistema de salud pública, a pesar de las mentiras cotidianas que se escucharon y se escuchan desde Palacio, tanto en las mañaneras de López Obrador y de Claudia Sheinbaum.
Escandaloso esquema sanitario fallido que, igual que la violencia y el crimen, han alcanzado las primeras planas de la prensa extranjera y han desatado la furia de los responsables de ese fracaso.
Y es que, por ejemplo, el enojo contra los reclamos de padres de niñas y niños afectados de cáncer llegó al extremo en junio del 2021, cuando el entonces subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell declaró que las protestas de los padres por la escasez de fármacos oncológicos, formaba parte de un “golpe blando o golpe de Estado” en contra del gobierno federal.
Según el locuaz López-Gatell, el reclamo popular era “una narrativa impulsada por grupos de la derecha mexicana y de las empresas farmacéuticas para generar una insurrección popular; un golpe blando o golpe de Estado”.
Esa respuesta provocó indignación general, al extremo de que alcanzó las primeras planas de buena parte de la prensa internacional.
Sin embargo, no pasó nada; el gobierno federal siguió adelante en la destrucción del sistema de salud y el señor López-Gatell sigue tan campante, a pesar de que también en esa ocasión fue denunciado ante la Fiscalía General, por los padres de los menores afectados.
Los mismos padres de familia que hoy acudirán ante la Fiscalía General, también han denunciado la irresponsabilidad de la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra, quien a pesar de la tragedia que viven los menores enfermos de cáncer y de la evidente destrucción del sistema de salud, se ha negado a formular una denuncia contra el gobierno federal.
Además de que casi a diario aparecen protestas de trabajadores de la salud de todo el país, quienes denuncian no sólo el desbasto de medicamentos, sino el abandono de hospitales y centros de salud, la falta de equipo adecuado y la carencia de especialistas, no sólo en el IMSS, sino en el ISSSTE y, en general, en todo el sistema sanitario del país.
Una crisis que ha provocado otra epidemia igual de preocupante; la muerte de bebés recién nacidos, a causa de la insalubridad en la que se trabaja en los centros de salud; sean hospitales generales, regionales o de especialidades.
Y frente a esa crisis general del sistema de salud, el gobierno federal, igual que los gobiernos estatales y municipales prefieren el engaño y la mentira; niegan una realidad que no sólo está a la vista de todos, sino que ha costado cientos de miles de vidas.
Y es que la complicidad y la impunidad son, en los gobiernos de Morena, el pan de cada día.
Complicidad e impunidad que no será la excepción en el caso de la denuncia contra “Andy” López Beltrán y Jorge Amílcar Olán; criminales que serán solapados desde Palacio.
¿Lo dudan?
Al tiempo.


