Parece increíble, pero es cierto.
Y es que hoy, ante los reclamos ciudadanos por su mentiroso Segundo Informe de Gobierno, la presidenta acudió a una vieja táctica de los más duro y represor del viejo PRI.
Sí, Claudia Sheinbaum respondió al reclamo ciudadano con una variante del “¡ni los veo ni los oigo!”, acuñada por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, durante su último informe presidencial.
Sí, como seguramente recuerdan, el 5 de septiembre del 2026 y ante el abucheo ciudadano en Colima –en donde le gritaban: “¡Fuera, fuera, fuera!”–, la mandataria acudió al recurso de ignorar a los manifestantes.
Así lo dijo, en medio de la gritería: “¡No, no, no; vamos a continuar y hago de cuenta que no están!”. (FIN DE LA CITA)
Sí, se trata de una actitud idéntica a la mostrada en septiembre de 1994, por Carlos Salinas cando ignoró la gritería de los diputados opositores, en su último informe de gobierno.
En efecto, hace 34 años, Salinas respondió con un histórico: “¡Ni los veo ni los oigo!”, al reclamo opositor que lo abucheaba.
Una expresión que tanto ayer –septiembre de 1994–, como hoy –en septiembre del 2026–, simboliza no sólo al poder autoritario y despótico, sino la ceguera ante los grandes problemas nacional.
Pero hoy el asunto cobra tintes de tragedia para los que decían que no eran iguales, ya que el autoritarismo despótico de antaño y del viejo PRI, es la peor parte de los que “hoy gobiernan” con un grosero despotismo.
Sí, les guste o no, los gobiernos de López Obrador y Claudia Sheinbaum no sólo no cambiaron las conductas dictatoriales, sino que han sido peores en el ejercicio del despótico poder presidencial.
Y las evidencias están a la vista de todos.
Por ejemplo, apenas el pasado martes, la “señora presidenta” dijo que no aceptaría la solicitud de audiencia de la alcaldesa de Uruapan, Michoacán Grecia Quiroz, quien ocupa el cargo luego de que su esposo, Carlos Manzo fue asesinado por grupos criminales.
La señora Sheinbaum argumentó que recibir a la viuda de Carlos Manzo provocaría un conflicto de interés debido a la proximidad de las elecciones locales en Michoacán. Sí, mentiras y más mentiras desde Palacio.
Y es que resulta larga la lista de sectores sociales a los que, la señora de Palacio les aplica la máxima salinista de no verlos y menos escucharlos.
Y el caso más escandaloso y de mayor vergüenza internacional es el desprecio con el que Claudia Sheinbaum trata a “las madres buscadoras”, a pesar de que son emblema de una tragedia que lastima y ofende a cientos de miles de familias que, a lo largo y ancho del país, quienes han vivido el horror de la pérdida de un ser querido; sea abatido a manos criminales, sea por los cientos de miles de desaparecido o secuestrado.
Sí, la presidenta no ha abierto las puertas de Palacio para escuchar a las familias de quienes viven los horrores producto del crimen y, en muchos casos, se volteas para otro lado, en abierta ofensa a la tragedia.
Y la razón del desdén presidencial todos la conocen; que los gobiernos de Morena mantienen alianzas con las bandas criminales, a las que solapan.
Pero acaso existe una afrenta más dolorosa que el ejemplo anterior; los niños mexicanos víctimas de cáncer; cuyas familias parecen enemigas de los gobiernos de Morena, “por cometer el pecado” de exigir medicamentos para atender a los menores que padecen esa enfermedad.
Peor aún, en un extremo demencial, las organizaciones sociales que representan a los niños con cáncer han sido clasificadas por los gobiernos de Morena como “terroristas”. Sí, por increíble que parezca.
Otro sector social ignorado por la presidenta son los trabajadores de la salud –médicos, enfermeras, camilleros y muchos otros–, que en los últimos ocho años han salido a la calle en decenas de ocasiones para protestar por las fallidas políticas de salud pero que, en rigor, nunca han sido escuchados.
No los escuchó Obrador y tampoco los ha escuchado Claudia.
Y es que, por increíble que parezca, los gobiernos de Morena son peores que el gobierno de Salinas. ¿Lo dudan?
Al tiempo.


