De nueva cuenta “los genios” de Palacio llevaron a “la señora presidenta” no sólo al peor ridículo público, sino a la confrontación con su mecenas, López Obrador.
Y es que los estultos “genios” que le hablan al oído a Claudia Sheinbaum, la convencieron de que “las audiencias”, querían ser engañadas, más que reguladas.
Es decir, que los “bobos” que le hablan al oído a la presidenta, creen que los ciudadanos mexicanos son idiotas e incapaces de decidir lo que es cierto o no, entre la abundante oferta informativa y de opinión en México.
Pero lo más ridículo es que la “presidenta” decidió elevar no el nivel del engaño, sino de “las verdades” oficiales, que pregona todos los días.
Y es que el pasado fin de semana, en Oaxaca se aventó una verdad que ridiculizó no sólo a su gobierno, sino a su patrón, Obrador.
Al parecer, sin darse cuenta, la presidenta negó que en el gobierno de López se haya alcanzado un nivel de salud pública, “como el de Dinamarca”, como presumió AMLO por años.
¿Y apoco no es de risa loca?
Pero si lo dudan, aquí la declaración textual de Claudia quien, sin más, mandó al basurero la mentira de que con Morena y con AMLO, los mexicanos “vivimos un sistema de salud como el de Dinamarca”.
Así lo dijo Sheinbaum: “Hoy se acabó el abandono de la salud pública; eso se acabó porque estamos al rescate de la salud pública, porque es un derecho del pueblo de México y sólo en nuestro sexenio vamos a construir 9 mil camas, solo en hospitales.
“Pero además vamos mejorando la atención a la salud primaria, la de los centros de salud y todavía la vamos a ampliar más. Y nuestra visión es que esas tres instituciones formen parte de lo que llamamos el servicio universal de la salud en México.
“De tal manera que aquí –en Oaxaca–, se construye un hospital del ISSSTE, de primerísimo nivel, un hospital del IMSS y también se va a construir un nuevo hospital del IMSS bienestar”. (FIN DE LA CITA)
Y por eso obliga preguntar: ¿Y dónde quedó la salud como la de Dinamarca, que presumió durante todo su sexenio el señor López?
Sí, a poco no vuelve a ser de risa loca.
Sí, porque Claudia les confirmó a millones de mexicanos que cuando AMLO prometía un sistema de salud “como el de Dinamarca” sólo se trataba de un grosero engañó.
Pero tampoco es nuevo el engaño de Morena. Por ejemplo, el 9 de febrero de 2017, en el Itinerario Político titulado: “AMLO, mentiras de puño y letra”, aquí documente la mentirosa campaña adelantada de Obrador; campaña mentirosa que pocos quisieron ver.
Así lo dije: “Para muchos es nuevo el fenómeno de “la verdad alternativa” o la llamada “posverdad”. Es decir, verdad sustituida por mentiras flagrantes, propias de políticos cuyo objetivo es engañar al ciudadano.
“Lo cierto, sin embargo, es que en México no son nuevos los fenómenos de “la verdad alternativa” o la “posverdad”. Tampoco es nuevo que políticos de todos los partidos pretenden engañar a ciudadanos y potenciales votantes, en tiempos electorales.
“Más aún, las campañas electorales son –en México y el mundo–, una diligente competencia de mentiras. Y, en no pocos casos, la victoria electoral es de aquel cuyas mentiras son mayores. Incluso, autores como Savater dicen que si los políticos dijeran la verdad, nadie votaría por ellos.
“Es decir, que tanto a ciudadanos, como a electores, “nos gusta ser engañados” por los políticos.
“Y en la historia abundan ejemplos de grandes mentirosos, como Hitler, quien escribió: “cuando la mentira es más grande, más personas la creen”, o como Fidel Castro, Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
“Y En México un mentiroso frecuente es Andrés Manuel López Obrador, quien en dos anteriores intentos presidenciales montó una montaña de mentiras, antes y después de la elección.
“Sin embargo, hoy asistimos a un ejemplo extremo del político mexicano mentiroso, para quién los límites ya no existen, para el que no hay freno y al que le importa un pito que los ciudadanos descubran sus mentiras.
“Nos referimos al mentiroso que, además de plasmar en letra de molde sus mentiras, las organiza en un libro, paga un tiraje considerable y hasta una costosa presentación de su colección de mentiras; engañifa convertida en libro de texto para la legión de mentirosos.
“El mentiroso patológico se llama López Obrador, autor del compendio de mentiras titulado “2018: la salida, Decadencia y Renacimiento de México”.
“Mentiras presentadas como promesas de campaña para 2018. Y es tal el tamaño de las mentiras que, según muchos especialistas, una aventura como esa podría llevar a México a una situación como la de Venezuela.
“¿Y cuáles son las mayores mentiras de AMLO, de su puño y letra?
“1.- No aumentar impuestos y bajar el precio de la gasolina. 2.- Producir en México toda la gasolina requerida. 3.- Construir dos refinerías; Campeche y Tabasco, a un costo de 420 mil millones de pesos. 4.- Lograr crecimiento económico entre 4 y 6 por ciento anual al finalizar 2024. 5.- Reconfigurar las refinerías de Tula, Salina Cruz, y Salamanca, con inversión superior a 50 mil millones de pesos.
“6.- Mejorar el nivel de bienestar de los mexicanos. 7.- Erradicar el hambre y la pobreza extrema en México. 8.- Becas, apoyos a la población y obras con costo de 550 mil millones de pesos. 9. Que la compra del voto sea sólo un mal recuerdo. Y 10; hacer que la delincuencia organizada esté acotada y en retirada”. (FIN DE LA CITA)
Sí, el problema no es que un mentiroso se aviente la puntada de hacer un libro de sus mentiras. ¡El problema es que abundaron los idiotas que en julio de 2018 creyeron esas mentiras!
Se los dije. Al tiempo.


