En el México de la mal llamada “4-T”, las víctimas de secuestro, desaparición y asesinato no sólo son los mexicanos “de a pie”.
No, resulta que también los empresarios mexicanos están indefensos ante el poder incontenible del crimen organizado.
Lo peor del caso, sin embargo, es que “las mujeres y los hombres de empresa” no sólo son perseguidos por las bandas criminales, sino que también están en la mira de las corruptas instituciones del Estado.
Instituciones vengativas que no sólo “le ponen el dedo” a las mujeres y hombres del sector productivo; que no sólo los persiguen por razones fiscales y políticas, sino que, en el extremo, les inventan delitos –con jueces a modo–, para convertirlos en presos políticos.
Y los casos más escandalosos están a la vista de todos.
Por ejemplo, en México hemos sido testigos de la persecución fiscal y política de Ricardo Salinas Pliego, empresario regiomontano a quien la dictadura de Morena persigue desde Palacio y Palenque, sin que hasta el momento lo hayan podido “doblar”.
Más aún, apenas en días pasados fue llevado preso Ernesto Ruffo Appel, empresario y ex gobernador de Baja California, a quien se exhibe como responsable de todos los crímenes cometidos por la mafia de Morena; mediante el llamado “huachicol fiscal”.
Lo cierto es que Ruffo Appel es un preso político, cuya persecución no sólo es un mensaje al sector privado –para que todos vean lo que les pasará–, sino que tiene el objetivo demencial de “tirar el registro” del naciente partido “Somos México”.
Pero la verdad es que la venganza política tampoco es nueva.
Y es que los mejores ejemplos de esa perversidad vengativa son Rosario Robles y Jesús Murillo Karam, ex gobernador de Hidalgo y ex titular de la entonces PGR.
Sí, en el México de hoy no sólo son perseguidos los periodistas y críticos, sino empresarios, a los que también se les inventan supuestos delitos, para justificar que son presos políticos.
Pero la mayor tragedia la vivieron los empresarios de Zacatecas el pasado fin de semana, cuando fueron masacrados siete hombres de empresa, mientras que la presidenta viajaba a la Final del Futbol, en Nueva York.
1.- Resulta que fueron asesinado Ignacio Castrejón Valdez, empresario minero y ex alcalde de Sombrerete, Zacatecas, además de Juan Carlos Berumen Guerrero, Fernando Robles de la Torre, José Armando Ledezma Campos, Armando Ledezma Aguirre, Jesús Daniel Rivera Sandoval, además del productor ganadero José Ángel Valdez Rivera.
2.- El 20 de octubre del 2025, Bernardo Bravo Manriquez fue secuestrado tras acudir al tianguis limonero y dirigirse sin escoltas a la comunidad de Cenobio Moreno, donde fue citado bajo engaños. Horas después, su cuerpo fue hallado en un camino rural cerca de Apatzingán, con signos de tortura y un disparo en la cabeza.
3.- También el 23 octubre del 2025, en la vía pública fue asesinado Javier Vargas Arias, empresario productor de Naranja del municipio de Álamo Temapache, Veracruz. El ataque se registró en el ejido Jardín Nuevo, donde un comando armado interceptó a Vargas Arias y le disparó.
4.- El 27 de diciembre del 2025, José Adrián Corona Radillo, presidente de Grupo Corona y empresario destacado de Jalisco, fue asesinado tras ser secuestrado mientras viajaba con su familia rumbo a Puerto Vallarta, en donde un grupo armado interceptó su vehículo a la altura del crucero Volcanes, en el municipio de Atenguillo.
5.- El 29 de diciembre del 2025, Alberto Prieto Valencia, conocido como “El Prieto” o “Don Beto”, fue asesinado en Zapopan, Jalisco, durante un ataque armado que también cobró la vida de su hija de 16 años y uno de sus escoltas, además de dejar a cuatro escoltas heridos.
El hecho ocurrió en la intersección de avenida Topacio y calle Brillante, donde al menos 30 personas armadas, presuntamente a bordo de varios vehículos, emboscaron la camioneta en la que viajaba Prieto Valencia.
6.- El 7 de febrero del 2026, fueron reportados como desaparecidos los empresarios potosinos, Pablo Ortega Venegas y Óscar Osbaldo Luna Silva. Horas después fueron localizados sin vida en el municipio de Pinos, Zacatecas.
Ortega Venegas era reconocido por su actividad restaurantera y perfilado como posible candidato a la presidencia municipal de Villa de Reyes por Movimiento Ciudadano. Luna Silva, dedicado a la cosecha de chile, era hermano de Aurelio Luna, asesinado en 2024 cuando buscaba la candidatura de Morena.
7.- El 13 de marzo del 2026, fue secuestrado y asesinado Eduardo Ochoa Arias, productor y exportador de plátano originario de Colima. El ataque fue perpetrado por un grupo armado presuntamente perteneciente al CJNG, mientras se encontraba en la localidad de Cerro de Ortega, municipio de Tecomán.
8.- El 27 de marzo del 2026, Rafael Tirado Lizárraga, propietario de Frutería Alicia, fue privado de su libertad en Mazatlán, Sinaloa y hallado muerto dos días después. El asesinato provocó la condena de la Canacintra y la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), que difundieron mensajes exigiendo la creación de un “entorno de paz, legalidad y certidumbre”.
9.- El 29 de mayo del 2026, el empresario joyero Jaime Arias García de 73 años de edad, localizado sin vida, sobre la carretera libre que conecta los municipios de El Grullo y Ciudad Guzmán. El crimen generó consternación entre integrantes del sector empresarial y reavivó las preocupaciones sobre la vulnerabilidad de quienes desarrollan actividades comerciales e industriales en la entidad.
10.- En junio de 2024 fue asesinado Carlos Enrique Newton Frausto, director de Destilería Santa Lucía, cuando se encontraba en el estacionamiento de una plaza comercial en la colonia Providencia de Guadalajara.
11.- Años antes, en septiembre de 2022, Fernando Rubio Cuéllar, propietario de la destiladora Rubio y de diversas marcas de tequila, fue atacado a balazos en el municipio de Tequila. Falleció horas después debido a la gravedad de las heridas.
12.- A esta lista se suma la reciente desaparición del empresario de Sinaloa, Daniel Garay Tanamachi, ocurrida el pasado 17 de mayo de 2026. Cámaras de seguridad captaron el momento en que Garay abandona su departamento en la colonia Country Club de Guadalajara, junto a un hombre que presuntamente se presentó como cliente.
¿Hasta cuándo?
Si eso les ocurre a los poderosos hombres y mujeres de empresa, ¿qué les espera a los ciudadanos de a pie?
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