El día que AMLO pactó con Salinas por 9 mil mdp

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La “honestidad valiente” que tanto pregona Andrés Manuel López Obrador no es más que una fachada para poder vivir infinitamente de sus promesas.

Vale la pena recordar la vez en que el dueño de Morena pactó con Carlos Salinas de Gortari, a quien ahora señala como el líder de la “mafia del poder”.

En el escenario político actual resulta incoherente que AMLO y Salinas hayan llegado a un acuerdo, debido al antagonismo que ambos han construido durante los últimos 18 años. Sin embargo, se tienen pruebas de al menos un arreglo entre ambos.

Fue en 1991, cuando Carlos Salinas de Gortari fungía como presidente de México y Andrés Manuel López Obrador era dirigente del PRD en Tabasco, cuando el llamado “mesías tropical” convocó a sus simpatizantes tabasqueños para dirigirse a la Ciudad de México y realizar un plantón en el Zócalo en protesta por las derrotas electorales de su partido, mismas que –como de costumbre– calificó como “fraudes”.

Para retirar a los quejosos de la plancha de la Plaza de la Constitución el gobierno recurrió a sobornos millonarios. Se tiene conocimiento de que 9 mil millones de antiguos pesos (9 millones de pesos actuales) le fueron entregados al autor del plantón para liberar la primera plaza del país.

Manuel Camacho Solís, durante su regencia en el Distrito Federal, fue intermediario del inconcebible pacto entre Salinas y AMLO, hecho que quedó patentado durante un debate en la Cámara de Diputados, cuando el panista Jorge Rodríguez Pratz preguntó llanamente al ya entonces diputado Manuel Camacho Solís:

“Señor diputado, conteste nada más sí o no… En 1992 proporcionó usted 9 mil millones de viejos pesos, 9 millones de pesos de ahora, a Andrés Manuel López Obrador para desalojar el Zócalo”.

Al tratar de desafanarse de la pregunta incómoda, Manuel Camacho sólo evidenció que fue Salinas de Gortari quien ordenó el millonario soborno para López Obrador, pues respondió:

“No le entregué yo a López Obrador ningún recurso; lo que hizo el gobierno de la República fue cumplir con compromisos que estaban establecidos y, eso sí, con el visto bueno del resto de las secretarías que tenían intervención en esos asuntos. No fue una decisión del jefe del Departamento del DF, se cubrieron las indemnizaciones correspondientes a trabajadores que tenían derechos laborales”.

Otra prueba de que el “líder mesiánico” recibió la cantidad millonaria, está plasmada en el libro “Mesías mexicano” de George W. Grayson, en donde en las páginas 91 y 92 se afirma que:

“Además de proporcionar a los manifestantes baños portátiles, agua potable y otros servicios de primera necesidad, se dice que el regente Camacho Solís le dio a López Obrador una generosa suma de dinero para que retirara a los manifestantes. Un político tabasqueño colocó la cifra en 80 mil millones de pesos (Rafael López Cruz). El gobierno también puso a su disposición 200 autobuses para transportar a los tabasqueños a sus casas. Camacho subrayó que sostuvo conversaciones con López Obrador, Gutiérrez Barrios, (Arturo) Núñez, el director general de Pemex (Carlos Rojas) y el secretario del Trabajo (Arsenio Farell Cubillas)”.

Y las fechas coinciden a la perfección, lo cual representa una tercera prueba de que la “honestidad valiente” es sólo parte de la demagogia de AMLO, pues en 1991, durante el plantón, el originario de Macuspana sostuvo una reunión con el secretario de Gobernación del gobierno salinista; Fernando Gutiérrez Barrios.

¿Quién iba a pensar que AMLO haya pactado con quien en la actualidad él considera como el peor de los peores; quien encabeza de la “mafia del poder”? Es sólo otra muestra de la farsa que mantiene el dueño de Morena, quien se ha mostrado como “oposición” sólo para ganar adeptos y crecer su legión de idiotas.