Un Pubpeer periodístico exigiría a @Milenio disculparse por @RicardoAlemanMx

Federico Arreola |
14-07-2017 09:39 AM

Tiene razón Carlos Marín en su artículo Camada súbita de “ingenieros” y “peritos”: en la tragedia del socavón cuánto “distrae y estorba para llegar a la verdad la caterva en medios de ingenieros y peritos repentinos que, con lugares comunes, generalizaciones y juicios sumarios, dicen saber ya quiénes son los culpables de la desgracia”.

A veces pienso que los medios de comunicación mexicanos necesitan, urgentemente, un arbitraje como el de las revistas científicas antes de publicar artículos, algo así como el peer review o la revisión por pares, mediante el cual —cito a Wikipedia— se deja abierto el trabajo a publicar “al escrutinio, y frecuentemente a la anotación o modificación, por autores de rango semejante o superior al del autor. Generalmente se considera válida una publicación científica sólo cuando ha pasado por un proceso de arbitraje como el de admisión para publicación en una revista arbitrada”.

Como ese procedimiento puede no resultar práctico en el negocio del periodismo, entonces quizá valdría la pena diseñar para los medios un sistema de revisión como la web Pubpeer que simplemente —cito a Carlos Quispe-Gerónimo— “es un servicio en línea que busca crear una comunidad que opine sobre los resultados expuestos en artículos científicos y que pueda generar una discusión al respecto… este servicio es una muy buena alternativa  para validar trabajos que no hayan tenido una revisión exhaustiva por un proceso de peer-review. Sin duda, la apertura del proceso de publicación científica no solo trae beneficios al autor sino que también permite que sus trabajo tenga mayor credibilidad. De igual modo, el proceso de peer-review tradicional está en serios aprietos”.

En efecto, Pubpeer nació porque hay deficiencias notables y hasta fraudes en no pocos artículos científicos publicados en revistas de gran prestigio.

El citado Quispe-Gerónimo cuenta que Shoukhrat Mitalipov, experto en biología celular, denunció en Nature que su paper titulado Human Embryonic Stem Cells Derived by Somatic Cell Nuclear Transfer contiene errores… "Lo interesante del asunto radica en cómo se lograron evidenciar los errores. Un usuario anónimo en Pubpeer envió un comentario que fue recogido por la revista Cell, que publicó el artículo de Mitalipov, e inmediatamente se comunicó con el autor y le alcanzó las observaciones”.

Algunos investigadores denunciados en Pubpeer han dicho que este arbitraje no se puede tomar en serio porque es una especie de Twitter científico en el que se opina anónimamente.

Lo cierto es que Pubpeer ha sido bastante útil para incrementar la seriedad y por lo tanto la calidad de los trabajos científicos.

En fin, para evitar “la caterva en medios de ingenieros y peritos repentinos” que correctamente ha denunciado Carlos Marín haría falta para el periodismo algo parecido al Pubpeer que permita a los propios periodistas participar en la revisión por pares después de publicadas las columnas, de tal forma de que los medios se comprometan a retirar —al menos a borrar de sus versiones en internet, desde luego dando una explicación— escritos con serias deficiencias.

Un Pubpeer de medios, por ejemplo, exigiría al director editorial de Milenio, el mencionado Carlos Marín, no solo retirar una columna como la de hoy de Ricardo Alemán, sino una disculpa del periódico por haber permitido a su columnista insultar con tanta ligereza a la “jauría de idiotas” que ha convertido a las redes sociales en “el reino del maniqueísmo y la estupidez”, “idiotas” a los que el señor Alemán les ha pedido al finalizar su escrito que “¡no mamen!”.

¿Por qué insultó Ricardo Alemán a los usuarios de las redes? Nada más porque han opinado sobre la crisis del socavón. Y no es la primera vez, por cierto, qué tal columnista ofende a tuiteros y feisbuqueros.

Estoy seguro de que Carlos Marín entenderá que un artículo periodístico no solo debe estar bien escrito y desde luego basarse en investigaciones serias y en datos duros, sino que además tiene que abstenerse de insultar al público que se toma la molestia de opinar en Twitter, Facebook, etcétera.

Si permitió la publicación de la columna de Alemán, seguramente se debió a que Marín no la leyó antes. Un Pubpeer periodístico podría servirle para leerla con sentido crítico después de publicada y, si fuera justo hacerlo, retirar el artículo mal hecho y hasta disculparse con el público.

 

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