Trump amenaza a Comey y juega con la “Ley Mordaza”

La Otra Opinión |
12-05-2017 12:45 PM

El pasado  martes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató uno de los escándalos más grandes de la historia reciente de Estados Unidos.

En un descarado desplante dictatorial, el mandatario despidió al director del FBI, James Comey, quien dirigía una pesquisa sobre la intervención de agentes rusos en favor de Trump durante las campañas presidenciales estadounidenses.

Este suceso --que ya es comparado con el escándalo que obligó a dimitir al expresidente Richard Nixon en 1974-- levanta sospechas sobre qué tan comprometedora sería la  información con la que podría haberse topado el exdirector del FBI en sus investigaciones.

Acaso por ello, este viernes Trump volvió a la carga con un segundo desplante dictatorial: el presidente de Estados Unidos amenazó a James Comey, con la consigna de que no filtre información a la prensa.

De acuerdo con lo declarado por el mandatario en entrevista televisiva, antes de despedir a Comey, Tump sostuvo con el funcionario dos conversaciones telefónicas y una tercera plática durante una cena. En dichas conversaciones, Comey habría negado --a pregunta expresa de Trump-- que hubiera alguna investigación abierta por el caso de Rusia.

Después, Trump publicó: “¡James Comey, desearás que no haya grabaciones de nuestras conversaciones antes de filtrar a la prensa!”

Sin embargo, la amenaza al exdirector del FBI parece ser parte de una suerte de “ley mordaza” que Trump pretende imponer a los personajes que le resultan incómodos.

Y es que además de querer impedir que Comey haga declaraciones a la prensa, el mandatario también dejó entrever la posibilidad de cancelar las conferencias de prensa de la Casa Blanca.

Con el pretexto de que es un presidente “muy activo” y que realiza muchas actividades, Trump aseguró que no es posible que sus voceros conozcan con exactitud la información que lo rodea. Por ello, a través de su cuenta de Twitter, dijo que “tal vez sería mejor cancelar todas las futuras conferencias de prensa” y en lugar de ello, simplemente repartir boletines.

¿Qué significa esto?

Que de cumplir con sus amenazas de cancelar las ruedas de prensa rompería la bidireccionalidad de los canales de comunicación, impidiendo que los reporteros hagan preguntas y atentando contra el derecho de los ciudadanos a recibir información plural. En cambio Trump y la Casa Blanca podrían dar a conocer en sus boletines sólo la información que les venga en gana, sin responder ningún cuestionamiento.

 

Tags: