Tres razones por las que el Ejército podría quedarse en las calles

La Otra Opinión |
19-12-2016 07:49 PM

Luego de que el Secretario de la Defensa Nacional, el General Salvador Cienfuegos, instó a los legisladores a hacer su trabajo en el combate al crimen organizado y trabajar para regular el marco jurídico de la actuación de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad interna, todo parece ser que dicho marco deberá incluir --por lo menos en el corto plazo-- la permanencia del Ejército y la Marina en las calles.

Tres son al menos los motivos para suponer lo anterior. El primero es que en varios estados y municipios, gran parte de las policías están cooptadas por el crimen organizado. El segundo es que el poder de fuego de los cárteles de la droga suele rebasar al de las policías. Y el tercero es que gran parte de la población prefiere que sean los militares quienes resguarden su seguridad.

De acuerdo con una encuesta de Consulta Mitofsky --citada por el periódico La Razón-- el 86.3 por ciento de los mexicanos quiere que el Ejército permanezca realizando funciones de seguridad interior, mientras que sólo el 10.8 opina que los militares deberían regresar a los cuarteles --además de un 2.9 que “no sabe” o no contestó--.

Además, cuestionados sobre con qué tanta frecuencia ven a los militares cumpliendo funciones de seguridad interior en las calles de sus ciudades, el 45 por ciento de los entrevistados contestó que ello es “poco frecuente”, el 27.8 por ciento que es “algo frecuente”, el 15.8 por ciento que es “nada frecuente” y sólo el 9.8 que es “muy frecuente”.

Sin embargo, cuando se analizan los datos se obtiene que en las ciudades en que es más frecuente que los ciudadanos observen a los militares en labores de seguridad interior, mayor es el porcentaje de personas que piden su continuidad en las calles: 90 por ciento de las personas que dijeron ver a los militares con frecuencia opinaron que deberían permanecer en funciones de seguridad interior, lo cual podría hablar de cierto grado de satisfacción con su actuación.

Por otro lado, la aceptación de los militares tampoco resultó tan baja entre quienes observan a los militares con poca o nula frecuencia: 84.5 por ciento de estos segmentos de población también optarían por dejar al Ejército en las calles.

Así cabe destacar que estos números contrastan con la campaña de desprestigio que algunos actores han emprendido en contra de las Fuerzas Armadas con el fin de sacar raja política, lo cual ha derivado en un estimado de más de 7 mil 400 quejas presentadas por la CNDH en contra de militares durante los más recientes 10 años.

Pero ello también plantea una encrucijada adicional para los legisladores: ¿Cómo construir un marco de actuación para las Fuerzas Armadas en labores de seguridad interna que no obligue a los militares a estar en las calles, que disminuya la cantidad de víctimas de la violencia y que al mismo tiempo no dé a los ciudadanos un sentimiento de indefensión ante el embate del crimen organizado?

 

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