Socavón… los mismos de la Estela de Luz

Rubén Cortés |
14-07-2017 10:07 AM

La obra del socavón de Cuernavaca fue construida, al alimón, por la misma empresa que construyó por dedazo la Estela de Luz de avenida Reforma, que debió costar al Estado 400 millones de pesos y acabó costando 880 millones, además de ser entregada año y medio más tarde de lo prometido.

Gutsa levantó en 2011 la Estela de Luz y se disolvió luego, pero su socio mayoritario, Juan Diego Gutiérrez Cortina, formó la empresa Epccor, la cual obtuvo en 2014 (junto con Aldesem) la licitación para construir el fatal Paso Exprés Tlahuica, en el libramiento de la autopista México-Acapulco.

En esa carretera se abrió el miércoles un socavón de 12 metros de diámetro y ocho de profundidad: un vehículo cayó en el hueco con dos pasajeros que murieron: Juan Mena Romero, de 33 años, y su padre, Juan Mena Ruiz, de 65, ambos vecinos de la cercana comunidad El Capiri.

Aldesem y Epccor obtuvieron la obra al presentar la tercera oferta menos cara entre los 21 concursantes: 901 millones 602 mil pesos, un paquete de precio-calidad técnica que convenció a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes: se ahorraba 400 millones en comparación con la oferta más cara.

Sin embargo, al recibir el Paso Exprés, la SCT acabó pagando a Aldesem y Epccor mil 342 millones de pesos más que lo pactado. En los números, Aldesem y Epccor salieron ganadores porque recibieron un 145 por ciento más de dinero.

Es decir, Epccor tuvo en Cuernavaca con una carretera mal hecha, igual fortuna que en la CDMX con una torre horrorosa que no sirve para nada, aun cuando entonces se llamaba Gutsa, pero se trata del mismo dueño mayoritario: o sea, todo queda en casa.

La Comisión Organizadora de los Festejos Patrios autorizó levantar la obra magna del Bicentenario a la entonces Gutsa, no sólo sin licitar, sino olvidando que tenía una inhabilitación para construir por irregularidades en la Autopista del Sol y otra en el Instituto Nacional de Cancerología.

Más aún: la Estela de Luz no estuvo lista para los festejos de la Independencia, el 16 de septiembre de 2010, sino hasta finales de 2011. Además del pilón: primero costaría 400 millones de pesos y acabó costando 880 millones de pesos.

Quiere decir que Epccor, heredera de Gutsa suele ganar-ganar: como copartícipe en el Paso Exprés cobró 145 por ciento más que lo fijado de origen y entregó cinco meses más tarde que lo prometido; en la Estela de Luz cobró 120 por ciento más y entregó año y medio más tarde.

Con la diferencia de que en Reforma hay un esperpento. Y en la comunidad El Capiri…

Una familia que llora al padre y un hijo.

 

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