Que no se olvide: Duarte también es un ser humano

La Otra Opinión |
21-04-2017 06:53 PM

Todos hemos soñado con un futuro mejor para nosotros mismos o para nuestros allegados. La mayoría hemos planeado cómo pasaremos los últimos años de nuestras vidas, y quizá ninguno espera hacerlo con estrechez económica o en soledad.

Por ello no debería sorprendernos saber que Javier Duarte, el último enemigo más odiado de los mexicanos, también haya planeado su retiro.

De acuerdo con información de la PGR, el ex gobernador de Veracruz quería pasar sus días al concluir su mandato en la Ciudad de México, por lo que adquirió dos inmuebles contiguos localizados en la calle Sierra Fría no. 715, en la colonia Lomas de Chapultepec, valuados en 47 millones de pesos.

Es así como queda constancia de que si bien, Duarte fue un pillo que robó miles de millones de pesos, también es un ser humano y, como todos, planeó una vida a futuro --con dinero ajeno, eso sí--.

Entonces, teniendo claro que el ex mandatario no es un ser sobrenatural o un robot, vale la pena preguntarnos… ¿Goza de los mismos derechos que todos? La respuesta es sí.

La cuestión viene a cuenta porque aparentemente muchos hemos olvidado que la persona que está siendo juzgada jurídica y mediáticamente es de carne y hueso, y tiene los mismos derechos que cualquiera.

Sin embargo, Duarte ha sido sometido en los últimos días a toda clase de humillaciones por parte de las autoridades guatemaltecas y algunos ciudadanos del país en donde hasta el momento lleva su proceso penal, mientras en México varios celebran las vejaciones.

Por ejemplo, el pasado miércoles, en su primera audiencia, Javier Duarte caminó sin zapatos y a empujones entre decenas de periodistas que le lanzaban preguntas, y uno de ellos incluso le dio un zape al inculpado cuando éste pasó a su lado.

Pero eso no es todo, el ex funcionario también fue aventado a la celda de un patrulla y los presentes capturaron el momento en fotografías que lo mostraron maniatado por la espalda, con las rodillas hacia arriba y en el piso del vehículo.

De esta forma los que exigen el respeto de los derechos humanos de los criminales que se enfrentan con las fuerzas armadas todos los días en el país, son los mismos que celebran los maltratos que evidentemente vulneran los derechos humanos de Javier Duarte. Por eso preguntamos, ¿acaso hay diferencia entre el ex mandatario y un narcotraficante? ¿No deberíamos exigir el mismo trato para ambos?

 

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