¡No tienen madre..!

Ricardo Alemán |
04-12-2016 08:15 AM

Los ciudadanos no sabemos --bien a bien--, el monto de los aguinaldos que disfrutan senadores, gobernadores, diputados locales, alcaldes y, sobre todo, los nada trasparentes asambleístas de la CDMX.

         Lo que sabemos –gracias a filtraciones periodística--, es que 500 diputados federales de todos los partidos, incluidos“impolutos” de Morena, se adjudicaron en secreto la nada despreciable suma de 500 mil pesos por cabeza, como aguinaldo para 2016.

         ¿Merecen esa grosera tajada de dinero público legisladores que trataron de ocultar el bono como si fuera un robo?

         La versión periodística de origen hablaba de un supuesto aguinaldo de poco más de 700 mil pesos por cada diputado. Sin embargo --cínicos, las y los diputados aclararon a medios -luego que se consideraron ofendidos-, que no eran 700 mil pesos lo que se asignaron como aguinaldo, sino sólo 500 mil pesos por cabeza. ¡No tienen madre..!

Desvergüenza de “sacrificados” mexicanos, cuya agotadora y mal pagadas jornadas de “levantadedos” merece la recompensa de un insultante bono que no sólo riñe con los tiempos de austeridad presupuestal decretados, sino que confirma que las pillerías de gobernadores como los Duarte, de Veracruz y Chihuahua; los Borge, de Quintana Roo; y Gabino Cué, de Oaxaca, no son la novedad que algunos pregonan.

Y es que si los diputados federales de todos los partidos –incluso los ambiciosos de Morena--, son capaces de una ratería como la de asignarse y aceptar los ofensivos 500 mil pesos de aguinaldo. ¿qué esperar cuando esos diputados se convierten en gobernadores?

¿Qué esperar de los aguinaldos de gobernadores, senadores, diputados locales, alcaldes y, sobre todo, de los ”levantadedos” de “La Cusa de Alí Babá y los 40 ladrones” que es la Asamblea de la CDMX?

Dicho de otro modo, que luego del escándalo de aguinaldos de 500 mil pesos para cada diputado federal, se confirma que las cámaras de diputados y senadores son -en realidad-, “nodrizas” de ladrones como Javier y César Duarte; como Borge y Gabino Cué, entre muchos otros que saltan del Congreso de la Unión a los gobiernos estatales.

         Pero la desvergüenza es mayor si volteamos a los jefes de los partidos políticos; la mayoría de guardan silencio y no pocos han sido diputados y senadores. Es decir, se beneficiaron de aguinaldos ofensivos que saquean el dinero público desde el Congreso; desde gobiernos estatales, congresos localesy los gobiernos municipales.

         ¡Calladitos Ricardo Anaya, Andrés Manuel López Obrador, Enrique Ochoa! La única con un poco de congruencia fue Alejandra Barrales, lideresa del PRD. Claro, nada dijo cuando fue diputada y senadora.

         ¡No tienen madre…!

         Al tiempo.

 

Tags: