Mitos y sombras sobre Nochixtlán

José Contreras |
22-02-2017 06:30 AM

Ninguno de los muertos de Nochixtlán era maestro. Pero la CNTE fue la principal beneficiaria de lajornada violenta que tuvo lugar el pasado 19 de junio en ese pueblo.

El informe preliminar entregado ayer a la Comisión Legislativa de seguimiento por el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, derriba algunos mitos pero no saca aún de la penumbra los aspectos fundamentales de la violencia en Nochixtlán.

El informe no es concluyente y no permite saber quién y con qué intención ordenó abrir fuego contra los manifestantes que apoyaban el plantón de los maestros de la CNTE.  Eso es una tarea pendiente de la PGR.

Lo que sí queda claro es que ese Día del Padre, tras los primeros disparos se desató una gran balacera, al grado de que, además de siete muertos, hubo 37 civiles y tres policías –un federal y dos estatales--  heridos por arma de fuego.

También queda claro que no hubo 11 muertos como la CNTE lo había denunciado, sino siete, ninguno de los cuales era maestro. No se trató, por lo tanto, de una acción represiva del Estado contra el movimiento magisterial, sino de una acción violenta orquestada con fines aún inciertos.

Hubo una octava persona que falleció en Nochixtlán, pero no durante la balacera del 19 de junio, sino a causa de un cohetón que estalló cerca de él al día siguiente.

Un día después de los hechos violentos, la CNTE denunció la “desaparición” de seis personas, cuyos nombres fueron entregados a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.

El jurídico de la Sección 22 del SNTE dijo al organismo de derechos humanos que los nombres de los “desaparecidos” reportados habían sido tomados “de las redes sociales”.

La CNDH localizó a cinco de esas seis personas “desaparecidas”, las cuales coincidieron en negar que hubieran sido privadas de su libertad por la policía.

Los primeros disparos fueron reportados aproximadamente a las 8:50 de la mañana, pero no se sabe aún quién los hizo. Lo que sí se sabe es que algunos elementos de la Policía Estatal de Oaxaca “acudieron armados al inicio del operativo”. Eso “está documentado”, dijo ayer el presidente de la CNDH ante legisladores.

En cuanto a la Policía Federal, no se sabe con certeza si portaban armas al inicio del operativo, pues el notario público 65 de la ciudad de Oaxaca, que dio fe de la supuesta ausencia de armas, solo hizo una somera revisión visual en el Puesto de Mando, cuatro horas antes de que se iniciara la balacera.

Los hechos violentos de Nochixtlán revivieron políticamente a la CNTE, organización que estaba en la lona tras haber perdido el control de los mecanismos de ingreso, permanencia y escalafón dentro del magisterio y tras el encarcelamiento de sus líderes.

La violencia generalizada de ese día y la muerte de siete pobladores, vendida por la CNTE como un acto de represión al magisterio, dio inicio a un conflicto político y social que no existía y que no tenía por qué existir.

El maestro rural Eloy López Hernández fue uno de los principales organizadores de la jornada de protesta de la CNTE en Nochixtlán, que terminó de manera violenta.

Hace apenas un mes, el 21 de enero de este año, López Hernández fue elegido secretario general de la Sección 22 del SNTE, en lo que parece ser un premio por el activismo mostrado en Nochixtlán el Día del Padre.

Del lado del gobierno solo hubo damnificados políticos, como el secretario de Educación, Aurelio Nuño, quien fue bajado a balazos de la carrera presidencial.

De acuerdo con diversas versiones, los primeros disparos de Nochixtlán provinieron de personas vestidas de civil apostadas en las azoteas de los hoteles Juquila y Fandango.

La gran pregunta sigue en el aire: ¿Quién y con qué intención ordenó que se abriera fuego en Nochixtlán?

¿Quiénes eran esos civiles? ¿De quién recibieron órdenes?

OFF THE RECORD

**INTOLERANCIA CUBANA

El gobierno de Cuba negó la entrada a ese país del ex presidente Felipe Calderón, quien asistiría a un homenaje en honor de Oswaldo Payá, uno de los principales líderes de la disidencia.

Más allá de filias o fobias respecto a Calderón, lo que hizo el régimen cubano es deplorable.

**GOL DEL PES

El presidente municipal de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, ya encontró partido. ¿O el partido lo encontró a él?

Resulta que el impresentable Partido Encuentro Social cobijó políticamente al ex jugador de futbol, quien sufre el acoso del gobernador de Morelos, Graco Ramírez.

Algo o mucho sacará el partido satélite del PRI de esta insólita alianza con el ex futbolista.

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