Los frentes abiertos del Frente

Jorge Fernández Menéndez |
05-10-2017 10:02 AM

Si las cosas siguen así, en el futuro podremos hablar de cómo una excelente idea política se convirtió en un fracaso por la estrechez de miras estratégicas de quienes la tenían que implementar. El líder del PAN, Ricardo Anaya, y la dirigente perredista, Alejandra Barrales, no saben cómo procesar la selección de las candidaturas del Frente Ciudadano que pretenden formar PRD, PAN y MC, salvando, al mismo tiempo, las suyas propias.

El detonante ha sido la carta que enviaron Margarita ZavalaRafael Moreno Valle y Silvano Aureoles a los dirigentes de esos partidos exigiendo un proceso abierto de selección de candidatos. La respuesta que dieron Anaya y Barrales(Dante Delgado, insisto, me parece que tiene muy claros sus objetivos, que no pasan por la candidatura presidencial y están centrados en Jalisco, con Enrique Alfaro, y en hipotéticas posiciones en un futuro gabinete) fue lastimosa: “No son tiempos” y “no podemos abrir la elección para que no intervenga el gobierno”.

Se han hecho innumerables procesos de elección abiertos y más allá de que son falibles como cualquier otro método, los resultados suelen coincidir con las estimaciones previas. ¿El gobierno intervino cuando en 2005 el PAN eligió a Felipe Calderón o en 2012 a Josefina Vázquez Mota? Está bien, no se quiere elección abierta, pero ¿por qué tampoco encuestas? ¿Por qué Zavala supera en todas ellas a Anaya? ¿hay un acuerdo de Anaya con el PRD para que no pueda ser candidata Margarita? ¿Si fuera así, por qué Silvano también firmó e impulsó esa carta?

Más allá de eso: ¿cuándo será la hora adecuada para elegir candidato? ¿Cuando ya nadie se pueda registrar como independiente? ¿Cuando sea el último día de registro de candidaturas presidenciales o a la Ciudad de México? Es una suma de preguntas sin respuesta que debilitan día con día esa visión del Frente.

Porque además, Miguel Ángel Mancera, el más popular de los aspirantes luego de Zavala, también se ha decantado por la elección abierta de candidato. Porque Nueva Alianza, que quiere sumarse al Frente, sólo lo hará si hay elección abierta. Porque Nueva Izquierda, todavía la corriente más poderosa del PRD, pidió esta semana, oficialmente, el registro de Ricardo Monreal como precandidato del Frente para la Ciudad de México. Porque en el PAN, la respuesta de Anaya ha colocado a Margarita y a Moreno Valle en el predicamento de seguir en la carrera o registrarse como independientes antes de este domingo (cuando vence la fecha para buscar esa oportunidad).

Entre los senadores panistas disidentes la distancia con Anaya crece día con día y más allá de lo que pueda suceder con Margarita y Moreno Valle, algunos ya han dicho que preferirían un voto por Meade que por Ricardo. El presidente del PAN se enfrenta, además, a una demanda de fraude otro destacado militante, Miguel Ángel Toscano, por haber registrado en los estatutos un cambio que no votó el consejo y que lo beneficia. En noviembre el consejo panista permitió prolongar el mandato de dirigentes locales hasta la fecha de registro como candidatos. Pero en los estatutos, sin que ello se hubiera votado, se puso que esa prolongación servía, también, para el presidente nacional, léase
Anaya. Como si eso fuera poco, desde la presidencia del partido se informó que
Diego Fernández de Cevallos sería algo así como el representante plenipotenciario de Anaya, y el propio jefe Diego lo desmintió en forma terminante.

Para Anaya es el peor de los mundos: si logra imponer su candidatura, la ruptura es inevitable, pero tampoco le quedan ya opciones intermedias porque él mismo ya las desechó. Algo similar sucede con Barrales en el PRD, pero no de forma tan dramática porque el PRD no es la fuerza hegemónica en el Frente y sabe cuáles son sus límites en esa negociación.

Existe además otra variable. ¿Por qué se acercó Nueva Alianza al Frente (algo planteado ya semanas atrás)? ¿Y porqué lo hace con una condición: que haya elección abierta de candidato? Me imagino por la cercanía con Moreno Valle, quien ya fue su candidato en Puebla y con el que tienen muy buena relación. El magisterio, con tanto peso en Nueva Alianza, también tuvo muy buena relación con Felipe Calderón y, por ende, con Margarita. Mucho se ha hablado de que el PES podría ser una plataforma para alguna de esas hipotéticas candidaturas si hay ruptura en el PAN, pero ¿Y si esa opción fuera Nueva Alianza, un partido mucho más sólido que el PES, incluso, coaligado con Encuentro Social y otros grupos? No es descabellado. Si fuera así, ni Zavala ni Moreno Valle tendrían que registrarse como independientes y podrían mantener abiertas sus cartas hasta diciembre.

Haber definido con tiempo el método de selección de candidato, primero en el PAN y con base en ello después en el Frente, hubiera modificado por completo este panorama, hubiera dado transparencia y claridad a los acuerdos y estaríamos hablando hoy de las opciones de poder de esa alternativa política, no de las posibilidades de ruptura y de alternativas externas de sus aspirantes, cuadros y militantes. Así es como mueren algunas excelentes ideas políticas.

 

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