Ley de Seguridad Interior: hay que leerla

José Contreras |
06-12-2017 06:30 AM

José Contreras

Es inevitable entrarle al debate del tema sobre la Ley de Seguridad Interior que, hasta la hora en que fue entregada esta colaboración, aún se discutía en el Senado de la República.

Antes de expresar un punto de vista sobre un tema de relevancia, como lo es el que nos ocupa, es recomendable documentarse adecuadamente. Y la mejor forma de hacerlo en este caso es leer completa la cuestionada ley.

Organizaciones de la Sociedad Civil y respetados analistas de medios sostienen que esta ley es nefasta y peligrosa. Me gustaría que me intentaran convencer de ello con datos duros y con verdades. Pero no es eso lo que difunden.

Los argumentos de las OSC y de los analistas están basados algunos en interpretaciones subjetivas y la mayoría en francas mentiras. Y miles de usuarios de redes sociales han repetido de manera compulsiva estas mentiras.

Veamos: dicen las organizaciones y analistas que el gobierno usará esta nueva ley para reprimir con el Ejército manifestaciones callejeras o incluso un posible conflicto postelectoral en el 2018.

Pero el artículo 8 de la ley dice textualmente: “Las movilizaciones de protesta social o las que tengan un motivo político-electoral que se realicen pacíficamente de conformidad con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, bajo ninguna circunstancia serán consideradas como Amenazas a la Seguridad Interior, ni podrán ser materia de Declaratoria de protección a la seguridad interior”.

Hasta antes de que existiera esta ley, el gobierno sí podía usar al Ejército para reprimir manifestaciones y para un sinfín de cosas más, pues el artículo 89 de la Constitución faculta al presidente de la República para (textual)  “disponer de la totalidad de la Fuerza Armada permanente o sea del Ejército, de la Armada y de la Fuerza Aérea para la seguridad interior y defensa exterior de la Federación”.

En el 68, Gustavo Díaz Ordaz interpretó a su manera esta disposición constitucional para lanzar al Ejército en contra de los estudiantes. No necesitó una Ley de Seguridad Interior.

Otra mentira recurrente es que el Ejército suplirá al Ministerio Público y realizará labores de investigación por su cuenta utilizando los métodos que considere convenientes.

Pero el artículo 27 de la ley dice: “Cuando las Fuerzas Armadas realicen Acciones de Seguridad Interior y se percaten de la comisión de un delito, lo harán del inmediato conocimiento del Ministerio Público o de la policía por el medio más expedito para que intervengan en el ámbito de sus atribuciones, limitándose las Fuerzas Armadas a preservar el lugar de los hechos hasta el arribo de dichas autoridades”.

El espacio es corto. Yo considero que esta ley es necesaria para regular la participación de las fuerzas armadas en el combate contra la delincuencia organizada, fenómeno que lleva ya más de diez años sin regulación.

Muchas regiones del país se encuentran en situación de emergencia, pues están literalmente controladas por la delincuencia organizada, que ha suplantado a las instituciones del Estado.

La Ley de Seguridad Interior no puede ser vista como positiva o negativa, eso es maniqueísmo. Debe ser vista como una ley reguladora que debe ser revisada y modificada cuantas veces sea necesario.

Y que debe ser discutida en cualquier foro y en cualquier espacio, pero sin decir mentiras.

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**RIDE A NUÑO

El candidato del PRI a la Presidencia, José Antonio Meade, le dio este martes un ride al secretario de Educación, Aurelio Nuño.

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¿Pero...hacia dónde conduce a Nuño?

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