Las traiciones políticas de Elba Esther: ¿Será AMLO su nueva víctima?

La Otra Opinión |
15-05-2017 07:03 PM

El pasado 9 de mayo se dio a conocer un video en el que se aprecia al ex dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Rafael Ochoa Guzmán, decir que su mentora política, Elba Esther Gordillo, le pidió “hacer un esfuerzo” para apoyar a la candidata de Morena a la gubernatura del Estado de México, Delfina Gómez, porque “es maestra”.

Pronto, el video fue interpretado como parte de una alianza aparentemente “contra natura” entre Andrés Manuel López Obrador y la otrora líder del sindicato más grande de América Latina.

Pero lo cierto es que la de AMLO y “La Maestra” Gordillo es una alianza natural a pesar de sus viejas rencillas. Y es que así como López Obrador recibe en Morena a todo el “cascajo político” de la “mafia del poder”, Elba Esther Gordillo sería “ajonjolí de todos los moles políticos” al pactar con el tabasqueño.

Y es que la señora Gordillo incursionó en las “ligas mayores” de la política en 1989, de la mano de Manuel Camacho Solís. En aquél año, el  entonces Regente de la Ciudad de México intercedió ante el presidente, Carlos Salinas de Gortari, a fin de colocar a Gordillo como lideresa del SNTE. En la movida quedó desbancado de la dirección del magisterio Carlos Jonguitud Barrios, quien había sido líder del sector por más de 15 años y fue mentor político de la señora Elba Esther.

Más tarde, Gordillo --quien se había posicionado como una de las figuras más poderosas dentro del PRI-- fue pragmática, y con la llegada de la alternancia pasó a ser aliada política del presidente Vicente Fox, con quien coincidió en el Grupo San Ángel. Gordillo cabildeó en favor del primer mandatario panista de la historia, y a cambio recibió incrementos salariales y nuevas plazas para el magisterio.

Luego, a pesar de ser Secretaria General del PRI, Elba Esther Gordillo traicionó al líder de su partido, Roberto Madrazo en su búsqueda por la presidencia. En 2006 “La Maestra” apoyó la candidatura presidencial de Felipe Calderón, a la postre victorioso, por lo que AMLO la acusó de ser operadora del “fraude electoral” en su contra.

No fue sino hasta el año 2007 que --después de haberse aliado con dos presidentes panistas-- el PRI expulsó de sus filas a Elba Esther Gordillo, aunque ello no fue problema para la lideresa del SNTE, quien ya había formado el Partido Nueva Alianza.

Gordillo mantuvo el control del magisterio hasta 2013, año en que --tras negarse a colaborar con el presidente Enrique Peña Nieto en la Reforma Educativa-- fue encarcelada por los delitos de defraudación fiscal y lavado de dinero.

Cuatro años después, la señora Gordillo ya libró dos acusaciones por defraudación fiscal y --aún en prisión-- parece volver por sus fueros en busca de una revancha contra Enrique Peña Nieto. El móvil de la venganza podría ser un pacto con el enemigo de su enemigo: Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena.

La pregunta es: ¿Sufrirá López Obrador la misma suerte que Carlos Jonguitud Barrios, Vicente Fox, Roberto Madrazo, Felipe Calderón y el PRI? Para todos ellos, Elba Esther Gordillo fue una aliada poderosa, pero no fiel.

 

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