Las manos detrás del “Cuau” y su candidatura a gobernador

La Otra Opinión |
31-10-2017 06:35 PM

Si algo ha quedado claro en la carrera política de Cuauhtémoc Blanco, es que el ex futbolista no se mueve, sino que lo mueven.

Se convirtió en candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca firmando un contrato con el Partido Socialdemócrata (PSD) de Morelos como si de un equipo de fútbol se tratara. El negocio lo hizo José Manuel Sanz, quien fuera representante del “Cuau” durante su carrera deportiva.

Sanz negoció para que Blanco fuera abanderado del PSD, acudiera a los eventos de campaña, se ajustara a un horario de trabajo, y actuara de forma “cordial y carismática”. A cambio, Cuauhtémoc recibió 7 millones de pesos.

Blanco y el PSD ganaron la elección. Pero una vez como alcalde, el ex futbolista delegó la tarea de gobernar a Sanz, quien había sido nombrado como Secretario Técnico del Ayuntamiento.

Luego vino la ruptura con el PSD y los intentos del Gobernador Graco Ramírez por destituir a Blanco.

“El Cuau” y Sanz se refugiaron en las filas del Partido Encuentro Social, y establecieron una alianza con el ex gobernador panista de la entidad, Sergio Estrada Cajigal.

Actualmente, el PES, José Manuel Sáenz y Sergio Estrada Cajigal mueven los hilos tras la figura de Cuauhtémoc Blanco, y alistan al ex futbolista para contender por la gubernatura de Morelos.

De acuerdo con trascendidos de la prensa, la postulación de Blanco a la gubernatura iría acompañada por la de Estrada Cajigal al Senado y la de Sanz a la Cámara de Diputados. Un tridente infame.

Estrada Cajigal gobernó Morelos entre 2000 y 2006, y salió entre acusaciones de corrupción y colusión con el crimen organizado. Una de sus célebres pillerías es que utilizó dinero del erario para rentar un helicóptero que usaba como taxi aéreo para trasladar a sus “amigas”. La aeronave se hizo célebre bajo el mote de “Helicóptero del amor”.

Por su parte, a José Manuel Sanz lo investiga la PGR por tráfico de influencias y lavado de dinero.

Y de Blanco, ¿qué decir?

Un tipo que se alquila por contrato para ser candidato a un puesto como servidor público; que se debe a quienes le pagan y no a quienes le dieron su voto; y que se deja manipular por tramposos como Estrada Cajigal y Sanz.

 

Tags:

Expediente Político

Ricardo Alemán

Ayala destapa a Meade

17-11-2017 06:00 AM
José Contreras