LAS DIEZ MENTIRAS DEL “GASOLINAZO”

La Otra Opinión |
02-01-2017 02:18 AM

La moda --o lo políticamente correcto en el naciente 2017--, se llama “gasolinazo”. 

Y esa moda exige mentarle la madre al presidente Peña Nieto, al que se culpa de todo --y todo es todo--, incluso del llamado “gasolinazo”. 

Que si la perversiòn de Peña Nieto para golpear la economía popular, que si el presidente pretende sangrar la economía de los que menos tienen, que si deber renunciar, que si es una entrega adelantada del poder, a la mafia llamada Morena… 

Lo simpático del tema, sin embargo, es que muy pocos quieren ver, se atreven a escuchar o, de plano intentan indagar más allá de las estupideces que suelen decirse en las redes sociales, sobre el “gasolinazo”. 

Y es que al tiempo que ganan terreno las legiones de idiotas interesadas en convertir el llamado “gasolinazo” en la espada de Damocles, lo cierto es que buena parte de la sociedad mexicana prefiere dar por hecho lo que dicen las redes, sin dar una oportunidad a la verdad. 

Por eso proponemos un decálogo de las mentiras del gasolinazo. 

1.- Contra lo que dicen casi todos los bots y las voces interesadas que se expresan en las redes sociales, lo cierto es que el mal llamado “gasolinazo” no es obra de Peña Nieto. 

En efecto, es parte de la reforma energética que surgió delos acuerdos del Pacto por México y que aprobaron casi todos los partidos. 

Hoy algunos partidos, como el PAN y el PRD, en su cobardía supina, niegan ser padres de la criatura. Sin embargo, pueden decir misa, pero lo cierto es que son parte de esa reforma. 

2.- Como todos saben, manos perversas --los mismos de siempre que desde hace 25 años quieren llevar a México por el camino del fracaso cubano y venezolano--, han montado una grosera campaña de mentiras para hacer ver la liberación del precio de la gasolina, como un golpe a la economía popuar. 

Lo que no dicen, no dirán y nunca reconocerán, es que se trata de una decisión del Estado mexicano –y no del presidente--, que pretende liberar el precio de la gasolina y el disel –dejarlo a la libre oferta del mercado--, para poner fin a un subsidio que cuesta al año lo que una secretaría de Estado, como Sedesol. 

3.- Es decir, que las voces perversas de Morena, del PRD, del semanario Proceso y del quebrado diario La Jornada --entre muchos otros enemigos de México--, no quieren es que el ciudadano de a pie, el que con sus impuestos financia la gasolina de los ricos, se entere que ese subsidio perverso ya no existirá a partir de hoy. 

En efecto, hoy los impuestos de todos los ciudadanos --sobre todo los de los ciudadanos pobres--, sirve para financiar la gasolina barata para los millones de usuarios de automóviles privados.  

¿Y quienes tienen autos privados y o de lujo? 

No los tienen los pobres. Los pobres viajan en transporte público. Pero la gasolina barata beneficia sobre todo a las clases medias y a los ricos. 

¿Por qué no son los clasemedieros y los ricos los que protestan por el alza en la gasolina? 

Porque para protestar estan los pobres. Ese es el papel de los pobres, protestar por la defensa de los privilegios de los ricos. 

Ese beneficio a las clases medias y a los ricos es el que AMLO, Morena, Proceso, La Jornada y otros no quieren que sea visto por los ciudadanos de a pie. 

4.- Eso sí, AMLO, su partido Morena, sus medios como La Jornada y Proceso, entre otros de sus socios, han iniciado una campaña de mentiras y engaños para hacer creer a los ingenuos, incautos, bobos o ingnorantres, que el mal llamado “gasolinazo” es un ataque al pueblo. Y que el responsable de ese ataque se llama Enrique Peña Nieto. 

5.- ¿Y por qué un ataque como el que han orquestado desde diciembre y que continuará hasta julio? 

La razón es elemental. AMLO, Morena, La Jornada, Proceso y otros socios de ese clan de enemigos de México son los más interesados en el descrédito del gobierno federal, del presidente Peña, porque ese desprestigio se traduce en votos, sea para 2017, sea para 2018.     

 6.- Es falso, por otro lado, que en el nuevo esquema de liberalización de precios de la gasolina, sea el gobierno el responsable de imponer los precios. 

En realidad el incremento en el precio de las gasolinas responde al aumento en los precios internacionales --de las propias gasolinas o del peetróleo--, ya que éstos se elevaron de manera importante en 2016, en porcentajes superiores que en México en la mayoría de los países. 

7.- Lo cierto es que laliberalización del precio de la gasolina es un cambio tan importante que permite hablar por primera vez en nuestra historia, de un mercado de gasolinas en donde se reflejan ya los elementos de costo y los elementos reales que lo determinan; y no de un gobierno que podía mantener el precio artificialmente bajo, o artificialmente alto, en función de sus conveniencias y de sus circunstancias. Así, el precio de las gasolinas se divorcia de razones tributarias o políticas. 

8.- Y es que ya no era razonable tener un precio de las gasolinas administrado por el gobierno, cuando en el resto del mundo se maneja a través de un mercado competitivo, que genera inversiones y que establece diferentes estrategias comerciales en beneficio de los consumidores. 

9.- Se debe insistir en que no es una decisión del gobierno que suba o baje el precio de la gasolina, es una circunstancia del cambio en el precio de los insumos y de la imposibilidad que existía de seguirlo manteniendo artificialmente bajo. 

 Como parte de la evolución del precio de las gasolinas, en 2015 se dejó de fijar un precio único para establecerse uno máximo. El actual esquema reflejará los costos internacionales y también los costos de transporte, lo que dará a nuestros precios condiciones de normalidad dentro de los mercados internacionales. 

 10.- La flexibilización de los precios en la gasolina, una vez que entre en vigor, de acuerdo con el calendario de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), permitirá que los proveedores compitan entre sí para atraer clientes con mejores precios y servicios. 

Ahora Pemex participará en un mercado abierto de combustibles en donde, como ya anunció la CRE, habrá una temporada abierta en la que Petróleos Mexicanos va a compartir su infraestructura de ductos y de terminales de almacenamiento con distintas empresas, lo que permitirá  fomentar la competencia y la inversión. 

¿Quieren seguir creyendo las mentiras sobre la gasolina? 

 

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