La salida de México sin el TLCAN

La Otra Opinión |
09-09-2017 02:09 PM

Si bien es cierto que la renegociación del Tratado del Libre Comercio de América del Norte mantiene en incertidumbre a buena parte de los mexicanos, también es verdad que éste no es el único acuerdo comercial que tiene México con otras naciones.

Por ejemplo, el Acuerdo de Asociación Económica con China es una gran oportunidad para nuestro país, pues estrecha los vínculos comerciales con la potencia asiática, tal como indica el Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques en la investigación “China y México: Oportunidades y obstáculos en su relación comercial en vías de un Tratado de Libre Comercio (TLC) o un Acuerdo de Asociación Económica (AAE)”.

Cabe destacar que dicho estudio asegura que México debe avanzar con precaución en el establecimiento del TLC, pues “abrir el mercado repentinamente podría incrementar el déficit comercial y una afectación de las industrias mexicanas afectadas por tal apertura”.
Entre las recomendaciones, sobresale la de profundizar la relación comercial con China, con miras a establecer un Acuerdo de Libre Comercio.
Además, la investigación refiere que en el caso de la relación comercial con China y en vías de desarrollar dicho tratado, es factible iniciar un mecanismo como el Acuerdo de Asociación Económica México – Japón (AAEMJ), el cual entró en vigor en abril de 2005.
“Este tipo de mecanismos han ayudado a los productos mexicanos a penetrar al mercado japonés mediante accesos preferenciales, cupos, así como a través de la articulación de la demanda y oferta exportable de nuestro país”, explica el documento elaborado por el Centro Gilberto Bosques.
Es así cómo podría administrarse y controlarse el déficit comercial y la protección de áreas y sectores nacionales que se afectarían ante la entrada de un acuerdo con China.
Es decir que según el criterio y el interés nacional, es recomendable no abrir el mercado mexicano en un esquema de TLC, sino por medio de una ruta crítica comercial, con la que se pueda avanzar primero en cuotas a productos chinos en los sectores mexicanos donde existe riesgo o hay una mayor vulnerabilidad.
De seguirse el esquema, se ayudaría a los rubros más vulnerables a prepararse para competir en un esquema de libre comercio.
De  no hacerlo, se condenaría a una gran cantidad de empresas pequeñas y medianas a la quiebra, lo que además de presiones empresariales de las cámaras comerciales, provocaría presión social con el aumento de la tasa de desempleo.
Si quieren consultar el análisis completo del Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques pueden hacerlo en el siguiente enlace: http://centrogilbertobosques.senado.gob.mx/docs/DI-TLC_MX-China_050917.pdf

 

Tags: