La réplica, 32 años después

José Contreras |
21-09-2017 08:08 AM

José Contreras

El sismo registrado el pasado martes en la zona centro del país es, por varias razones, una réplica del sufrido exactamente el mismo 19 de septiembre pero de 1985.

Es una réplica por la fecha en que ocurrió, por su magnitud, por su intensidad y por la tragedia que provocó.

Solo que el sismo del pasado martes no tomó a la sociedad por sorpresa, como ocurrió hace 32 años.

Entre el gran sismo del 85 y su réplica del 19 de septiembre de 2017 pasaron más de tres décadas, durante las cuales la sociedad desarrolló una cultura de la prevención que se vio reflejada el pasado martes.

Aunque no sonó la alerta sísmica, la mayoría de la gente salió de los inmuebles en donde se encontraba en cuanto empezó a sentir el movimiento telúrico. Eso hizo que el número de víctimas --aún incuantificable-- sea considerablemente menor que en el 85.

Hace 32 años, las autoridades federales y locales --que entonces no provenían del voto popular como ahora-- se engarrotaron y no supieron cómo reaccionar ante la tragedia.

Las fuerzas armadas salieron de los cuarteles pero en principio se dedicaron a proteger los negocios y a evitar la rapiña, en lugar de auxiliar a los afectados.

En aquella ocasión fue la ciudadanía la que de manera espontánea se volcó a las calles para remover escombros, piedra por piedra, mediante enormes cadenas humanas, ante la mirada expectante de la autoridad, que se tardó varios días en salir de su estado catatónico.

El pasado martes se repitió esa conducta solidaria colectiva y nuevamente decenas de miles de ciudadanos se volcaron a colaborar para remover, también piedra por piedra, los escombros de los inmuebles colapsados.

Pero esta vez las autoridades sí reaccionaron y hubo coordinación entre los tres niveles de gobierno para hacer frente a la tragedia. Salvo algunas excepciones, la labor de remoción de escombros se hace de manera ordenada, a pesar de esas decenas de miles de voluntarios que se han concentrado en las zonas siniestradas.

Esta vez las fuerzas armadas se involucraron directamente en las labores de rescate desde los primeros minutos posteriores al sismo y en muchas ocasiones son quienes llevan la voz cantante en el rescate de personas.

El sismo del 85 tiró centenares de inmuebles y dejó tambaleante a un régimen político autoritario de partido único encabezado por el PRI, que terminó por caer años después.

La réplica del pasado martes fue recibida por un régimen político plural, al grado de que de las entidades más afectadas, dos están gobernadas por el PRD y una por el PAN, mientras que el presidente de la República es del PRI.

Quienes nacieron después de 1985 --ya varias generaciones de mexicanos-- no vivieron en carne propia el sismo de entonces, pero lo llevaban en su ADN porque sus padres o sus abuelos siempre lo han tenido presente.

Por eso la réplica del pasado martes no les fue tan ajena. Y así como llevan el impacto del 85 en su ADN, llevan también la cultura de la prevención, la cual debe ser reforzada todavía más para aminorar en lo posible las consecuencias de un nuevo sismo que se puede presentar ahora, dentro de una semana o dentro de unos años.

OFF THE RECORD

**LA GRILLA, AUSENTE

Afortunadamente, el sismo paralizó a la clase política, que es la que aún no sabe cómo reaccionar ante una tragedia como la que se vive en el centro del país.

El miedo a ser criticados hizo que los presidenciables y los dirigentes de partidos enmudecer y no sacar la cabeza.

Para bien o para mal.

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