La decisión de Slim, ¿administrar una empresa o administrar un país?

La Otra Opinión |
10-01-2017 01:06 PM

Desde el pasado jueves comenzaron a circular en redes sociales los hashtag #SlimParaPresidente y #AnímeseIngeniero, con la intención de exhortar al empresario Carlos Slim a postularse para el 2018, cuando se llevarán a cabo en todo el país comicios presidenciales.

La tendencia tuvo origen en las redes sociales de Telesur -- televisora con presencia en Campeche y Yucatán--, en las cuales se colgó un vídeo donde se exponen algunas razones por las que el dueño de Telmex y Telcel es la mejor opción para gobernar a México.

Entre otras cosas el vídeo dice que su rivalidad con Donald Trump propiciaría la defensa del país ante los embates del mandatario estadounidense, además es económicamente independiente y no tiene compromisos con nadie, de manera que así no robaría ni necesitaría apoyo para una campaña electoral.

Los motivos suenan, sin duda, muy alentadores; sin embargo, no son suficientes para consolidar una candidatura presidencial por dos razones muy simples:

  1. Ser un empresario exitoso no significa necesariamente tener el potencial para ser un político exitoso.

  2. El señor Carlos Slim ha reiterado en constantes ocasiones que a él la política no le interesa, porque dirigir una empresa y dirigir un país son cuestiones diferentes.

La prueba más clara de que una cosa es ser líder empresarial y otra líder político es el caso de Jaime Rodríguez Calderón, mejor conocido como El Bronco, quien gobierna desde hace un año y casi tres meses el estado de Nuevo León, dando muestras de su incapacidad para dirigir.

Y es que El Bronco primero fue un empresario exitoso en su estado, luego fue un candidato independiente --sin compromisos con nadie y autosuficiente--, y acto seguido llegó al gobierno neoleonés con la intención de administrar adecuadamente, pero con la ignorancia de cómo hacerlo.

De este modo, el gobierno de Nuevo León enfrenta en la actualidad una crisis penitenciaria, de seguridad, financiera y de credibilidad, sobre todo porque El Bronco hizo muchas promesas --populistas-- durante su campaña y hasta el momento le ha sido difícil cumplirlas.

Por ello, vale la pena preguntar ¿sería Slim un buen presidente? No lo sabemos, pero lo que sí --y gracias a la experiencia-- es que podría ser una desepción más para los mexicanos, que --con razón justificada-- están cansados de los políticos tradicionales y ven en cualquier figura agena a la esfera un motivo para la utopía.

 

Tags:

Expediente Político

Ricardo Alemán

Lo que Peña no cumplirá

13-12-2017 06:00 AM
José Contreras