INE: El caos que viene

José Contreras |
24-07-2017 06:00 AM

José Contreras

Los enredos del INE para definir si los candidatos del PAN y del PRI al gobierno de Coahuila rebasaron o no los topes de gasto de campaña son una crónica anunciada de un caos que se presentará en las elecciones del 2018.

En virtud de la reforma político-electoral aprobada en el 2014, el INE está obligado a fiscalizar el gasto de los partidos políticos en general antes de que los presuntos ganadores de las contiendas tomen posesión de sus cargos.

Por tal motivo, el INE tenía sólo 45 días para fiscalizar el gasto de 3 mil 254 campañas, correspondientes a las elecciones de gobernador, alcaldes y diputados locales que hubo en cuatro entidades el pasado 4 de junio en cuatro estados.

Para lograr esta tarea, el INE tuvo que echar mano de un ejército de

contadores y abogados encargados de revisar pólizas y facturas, y de hacerle al detective para descubrir los gastos ocultos, en lo que incurrieron todos los partidos.

Y aún así, al INE se le hizo bolas el engrudo, al grado de que los consejeros se fueron de vacaciones sin resolver si los dos mejor posicionados tras la contienda para gobernador de Coahuila violaron la legislación al rebasar los topes de gasto de campaña.

En este espacio hemos sido especialmente críticos con la actuación del INE en los procesos electorales que le ha tocado encabezar.

Pero en el caso que nos ocupa, el INE no tiene toda la culpa en los enredos en que se ha visto atrapado a la hora de fiscalizar.

El problema tiene su origen en la reforma político-electoral del 2014, cuando el anterior IFE se transformó en INE y al órgano electoral que era federal se le dio un carácter nacional.

Hacer lo anterior fue una exigencia del entonces dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, quien se quería vengar de varios consejeros de organismos estatales, a quienes acusaba de favorecer al PRI.

El gobierno federal y el PRI tuvieron que aceptar la exigencia de Madero, pues de lo contrario el PAN no aprobaría la reforma energética.

Un punto clave en esta reforma fue la eliminación de la facultad de fiscalización de los institutos estatales para trasladarla al INE, lo que implica que ahora el organismo nacional debe hacer el trabajo que hacían los organismos de los estados y en menor tiempo.

Al INE se le enredaron un poco las cifras y solo fiscalizó las elecciones de cuatro estados. El próximo año habrá elecciones locales en nueve estados, además de la elección de presidente de la República y de diputados federales y senadores.

El caos a la hora de fiscalizar será de antología. El INE será nuevamente objeto de reclamos y descalificaciones y nadie se acordará de lo que dio origen a ese caos anunciado.

OFF THE RECORD

**TRASIEGO DE TINACOS

¿Para qué quería Jorge Añorve, secretario particular del titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, proveedores de tinacos y láminas a precio de mayoreo?

El pasado jueves, el joven Jorge escribió en su muro de Facebook una petición de ayuda para encontrar proveedores.

Antes, el joven había aparecido en una foto con una diputada del PRI en Morelos, entregando tinacos.

¿No sabrá el secretario de su jefe que el horno no está para bollos?

**UN SOLO HUESO

El senador del PT, Miguel Barbosa, pensaba que su premio por pasarse al obradorismo sería la candidatura de Morena al gobierno de Puebla el próximo año.

Pero ya el diputado Rodrigo Abdalá se destapó como suspirante.

Y aunque al final un solo voto decidirá quién será el bueno, Barbosa ya no puede estar tan seguro como pensaba.

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