Hooliganismo, corrupción y pelea por el poder en Morena BCS

La Otra Opinión |
06-10-2017 02:25 PM

La lucha por el poder y por las candidaturas está causando estragos al interior de Morena en Baja California Sur.

Esta semana, el dirigente estatal del partido de AMLO en BCS, Alberto Rentería Santana, perdió los estribos y --a través de su cuenta de Facebook-- arremetió en contra de algunos sectores de la prensa que evidenciaron sus rencillas con los ex gobernadores Narciso Agúndez y Leonel Cota Montaño, cercanos a López Obrador.

Ya lo dice el dicho: “la verdad no peca, pero incomoda”. Por más que Rentería se moleste con los periodistas y asegure que en Baja California Sur “no hay dos Morenas”, los hechos indican lo contrario.

El pasado 29 de septiembre se reunieron varios de los pesos pesados de Morena en la entidad, entre ellos el exgobernador Leonel Cota Montaño y su hermano Juventino; la diputada Guadalupe Rojas y el enlace nacional del CEN Víctor Manuel Castro Cosío. El único ausente del encuentro fue precisamente el dirigente estatal, Alberto Rentería, quien cuestionado sobre su inasistencia, dijo que ese día se encontraba en el municipio de Loreto “para acercarse a los ciudadanos”.

Días antes, Cota Montaño y Castro Cossío viajaron a la Ciudad de México para reunirse con la secretaria general de Morena, Yeidckol Polevnsky, para solicitar una candidatura al Senado para el exgobernador.

Nuevamente, Cota y Castro dejaron fuera de la jugada a Rentería, quien --en su calidad de dirigente estatal-- debería ser el encargado de organizar el proceso de selección de candidatos.

El pleito es claro, pues, al igual que Cota, Rentería también aspira a una candidatura al Senado, según ha informado la prensa local.

Cota Montaño y Rentería han rivalizado desde que el exgobernador y su primo, el también ex mandatario, Narciso Agúndez Montaño, fueron readmitidos en las filas de la “honestidad valiente”, a inicios de junio.

En referencia a los ex gobernadores, Alberto Rentería llegó a afirmar que a Morena le hacen daño los “arribistas y oportunistas”, mientras que Cota y Agúndez han emprendido una campaña en contra del dirigente estatal.

Así las cosas, es claro que sí hay dos Morenas en BCS.

Una es la Morena de Alberto Rentería, un auténtico hooligan que el año pasado fue acusado de robo por el Hotel Los Arcos y de agarrar a patadas a un trabajador del Hotel La Posada; que arremete contra la prensa por señalar las divisiones en el partido que dirige; y que además ha colocado en el Comité Estatal a miembros del Sindicato Gastronómico, del que también es dirigente.

La otra es la Morena de Leonel Cota y Narciso Agúndez, dos ex mandatarios de la entidad que llegaron al poder con el apoyo de López Obrador y del PRD, pero que terminaron sus gestiones envueltos en escándalos de corrupción. Agúndez incluso pisó la cárcel por la malversación de 52 millones de pesos.

Ambas caras, la de la corrupción y la del hooliganismo, pelean por el poder en Morena BCS.

 

Tags: