Gabino: ¿Responsable de la tragedia en Oaxaca?

La Otra Opinión |
12-09-2017 03:41 PM

Es imposible saber con precisión cuántas de las 96 vidas que se perdieron en el terremoto del pasado 7 de septiembre podrían haber sido salvadas si las autoridades hubieran hecho su trabajo correctamente.

Pero lo que sí se sabe es que las muertes no son en su totalidad atribuibles al fenómeno natural.

La magnitud de la tragedia podría haber sido menor si existiera entre gobernantes y gobernados una cultura de la prevención y la legalidad como para respetar y hacer respetar el reglamento de protección civil de construcciones, o para implementar un sistema de alerta sísmica eficiente.

Pero todo eso brilló por su ausencia en Oaxaca, entidad que concentra el mayor número de víctimas por el terremoto --76 de las 96--, y en donde, desde el 1 de enero de 2017, 18 de las 37 Estaciones Sensoras de Campo del Sistema de Alerta Sísmica no reciben mantenimiento.

¿El motivo?

La anterior administración del gobierno estatal, encabezada por Gabino Cué, dejó una deuda de 22.4 millones de pesos con el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES), la empresa encargada de realizar dicha labor.

De hecho, CIRES ya había dejado de dar mantenimiento a las Estaciones Sensoras de Campo (Esdecas) luego de que el gobierno de Cué incumplió el pago del servicio correspondiente a los años 2012 y 2013. Luego, la empresa reanudó sus labores en 2014 tras la promesa de que se liquidaría el adeudo, pero las volvió a suspender desde enero de 2017 por un nuevo impago en 2016.

Y no sólo eso.

Desde 2012, el gobierno de Oaxaca recibió de parte del gobierno federal más de 6 mil radios de alerta sísmica que debían haber sido colocados en escuelas, hospitales, espacios públicos y edificios de gobierno de todo el estado. Sin embargo --y según reveló el portal de noticias Animal Político-- el 60 por ciento de los equipos no fueron distribuidos. En lugar de ello, fueron guardados en bodegas o --peor aún-- desaparecieron.

Aún más grave es que los poco más de 2 mil 500 radios que sí fueron instalados se concentraron en la capital del estado y sus municipios aledaños. Ninguno se colocó en Juchitán, donde se concentraron la mayor parte de las víctimas mortales por el sismo.

¿Qué pasó con los recursos destinados al mantenimiento del Sistema de Alerta Sísmica de Oaxaca? ¿Por qué se incumplió en los pagos a la empresa proveedora del servicio? ¿Por qué no se colocaron todos los radios de alerta? ¿Por qué no se colocó ninguno en zonas de riesgo como Juchitán? A todas estas preguntas tendrá que responder el anterior gobernador, Gabino Cué, quien esta semana fue visto en un restaurante de la colonia Condesa en la Ciudad de México, y ni siquiera ha expresado sus condolencias por la tragedia.

Y el actual mandatario, Alejandro Murat --quien lleva más de 9 meses en el cargo-- tendrá que informar si no había realizado un diagnóstico de la situación y por qué tampoco tomó cartas en el asunto.

 

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