Elección interna del PRD: el desmadre y las mañas

La Otra Opinión |
18-04-2017 03:31 PM

Este 2017, el PRD deberá realizar elecciones internas para la renovación de su dirigencia.

Sin embargo, el proceso es un auténtico desmadre. En primer lugar, porque ni siquiera está clara la fecha para que se lleve a cabo la elección.

En segundo lugar, porque tampoco está claro el método: mientras algunas corrientes piden el voto directo de la militancia para escoger a los funcionarios encargados de los órganos de dirección, otras proponen que sólo se renueve el Consejo Nacional y que sean los consejeros quienes --mediante otra votación-- designen a los titulares de los órganos directivos.

Y en tercer lugar, porque el partido parece haber perdido la oportunidad de que la elección sea calificada por un juez imparcial y confiable, como lo sería el INE.

De acuerdo con la legislación electoral, si un partido quiere que el INE organice su proceso interno, debe solicitarlo con cuatro meses de anticipación. Y además, el Instituto no puede participar en la elección interna de ningún partido una vez que haya iniciado el proceso electoral federal.

Lo anterior significa que, como el proceso electoral federal de 2018 arranca en septiembre de 2017, el PRD tendría que presentar su solicitud para que el INE organice sus elecciones a más tardar a finales de abril para cumplir con los cuatro meses de anticipación y al mismo tiempo evitar que su proceso interno empate con el federal.

Y además, en el remoto caso de que las corrientes logren llegar a un acuerdo en los próximos días para solicitar la intervención del INE en sus elecciones internas, el método de elección ya no podría ser a través del voto directo de la militancia, pues para ello el Instituto pide un plazo adicional de 12 días a fin de realizar el cómputo. Es decir que a falta de cuatro meses y 12 días para el arranque del proceso electoral federal de 2018, esa posibilidad se ha esfumado.

Pero quizá lo más grave en torno al proceso perredista es que el desmadre podría no ser involuntario.

Nueva Izquierda --la corriente con más militantes afiliados-- acusa al resto de las corrientes de retrasar el proceso para impedir la participación del INE. De acuerdo con Ángel Ávila --presidente del Consejo Nacional del PRD-- el plan de los adversarios de Nueva Izquierda es que una vez que el INE esté fuera de la ecuación, la Comisión Nacional Electoral del Sol Azteca se declare incompetente y no se realicen elecciones internas, como en 2007 con Leonel Cota como dirigente.

Además, el reclamo de Nueva Izquierda --que dice tener a la mayor cantidad de militantes afiliados-- abre la puerta a otra interrogante: ¿Cuántos de esos militantes son reales y cuántos son “acarreados”? Y es que desde febrero, el PRD recibió una ola de solicitudes de afiliación que no corresponden con la realidad de un partido cada vez menos popular. Se dice que las afiliaciones masivas son en realidad acarreos, y que la corriente que lleva la delantera en ese sentido es precisamente Nueva Izquierda.

 

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Expediente Político

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